Historia 


Cuando el Sha celebró los 2500 años del Imperio persa

El pasado día 2 de enero volvió a desatarse la polémica en las redes sociales en relación a la celebración del aniversario de la toma de Granada por los Reyes Católicos, como cada año. Pero hoy queremos recordar otro evento conmemorativo que, al margen del aspecto histórico que festejaba, hizo historia por si mismo. Y no es para menos…

Banquete ofrecido por el Sha.

El 12 de octubre de 1971 comenzó en Irán una celebración con motivo de los 2.500 años del nacimiento del imperio persa. Se organizó un evento del más alto nivel (de ostentosidad, claro) que fue incluso retrasmitido para todo el mundo. El lugar escogido para tan gran acontecimiento, como no podía ser de otra manera, fueron las ruinas de la antigua ciudad de Persépolis, la antigua capital del Imperio. Los preparativos tuvieron su enjundia, y fueron incluso más aparatosos que los de alguna exposición universal: se amplió el aeropuerto de Shiraz, se construyeron enormes monumentos, se organizaron exposiciones y espectáculos en cuya proyección participaron centenares de historiadores para contar la historia del Imperio.

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Ciudad de tiendas de campaña en forma de estrella junto a Persépolis.

El plan original preveía la asistencia de unos treinta jefes de Estado, pero claro como lo gratis atrae, Irán recibió una gran cantidad de solicitudes de asistencia. Y el Sha, Reza Pahlaví, encantado de que viniera todo el mundo, pues le interesaba que todos viesen lo próspero que era su país, así como la milenaria cultura e historia que poseía. Al final acudieron unos cincuenta jefes de Estado, y muchos más invitados de menor categoría. Para alojar a los dignatarios se construyó una ciudad de tiendas inspiradas en la tienda que Francisco I de Francia llevó en 1520 a su encuentro con el rey de Inglaterra, vamos, lujosas a más no poder. Estas estructuras, auténticas habitaciones de palacio, estaban dispuestas en forma de estrella junto al yacimiento y en el centro se ubicó una gran fuente. Además, el complejo estaba rodeado de árboles traídos desde Francia, nada menos.

 

La cena de gala duró 5 horas y media, y para traer a los invitados desde el aeropuerto se encargaron 250 Mercedes-Benz rojos, además de los uniformes de gala para la guardia. Posteriormente se realizaron desfiles como el de la apertura de los festejos ante la tumba de Ciro II, reviviendo en parte las ceremonias de la dinastía aqueménida. Aunque lo más impresionante fue el banquete de después donde el lujo fue llevado al máximo nivel.

Desfile de “inmortales persas”.

Incluso la ONU se sumó a la celebración exponiendo unas enormes placas conmemorativas en su sede de Nueva York que reproducían el Edicto de Ciro el Grande. Y es que la fiesta tuvo tal trascendencia que, con ocasión de los actos, el Sha y la UNESCO pusieron en marcha 4.000 escuelas por todo el país, financiadas por donativos hechos por los propios iraníes, que respondieron generosamente a la llamada de su líder.

Pero lo más llamativo del acto fue cómo se unieron a la fiesta amigos y enemigos, algunos incluso contrarios al régimen del Sha, y en guerra con él pocos meses después, para recordar al Imperio persa y celebrar su 25 centenario.

Sin duda, este gran evento es un ejemplo magnífico de cómo se usa la historia para legitimarse ante el mundo, pero también de la hipocresía de la política internacional.

* Vía| 17/10/1971: “El 2500 aniversario de la fundación del Imperio persa“, en La Vanguardia.
* Imagen| Desfile de inmortales, imágenes de la celebración y las tiendas de campaña.
* En QAH|¿Quiénes fueron los Guerreros Inmortales de Persia?, Viaje a Irán, impresiones e ideas, Irán y Hamás: ¿Matrimonio de conveniencia?

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