Economía y Empresa 


¿Cuándo acabará la crisis?

Esta es, sin lugar a dudas, la pregunta que todos tenemos dentro, ¿cuándo acabará la enorme pesadilla que estamos viviendo y que, por ejemplo, en España ha causado una caída de la inversión superior al 30% y más de 5 millones de desempleados? Generalmente, cuando se hace esta pregunta, se nos suele mirar a nosotros, a los economistas, para que le demos respuesta.

En primer lugar, aclarar que predecir el futuro no es la función de un economista, ya que esto no puede hacerlo, es imposible. Un economista puede explicar la manera de funcionar de una economía pero no puede predecir cómo será la demanda futura ni como serán los costes futuros. Y si pudiera, ¿por qué no se hace empresario o inversor en bolsa? ¿Por qué no aprovecha sus facultades de oráculo para lucrarse? Pues si el economista no emprende es, precisamente, porque no posee esta información. El futuro está compuesto por una multitud inimaginable de posibles escenarios que son imposibles de predecir y abstraer de los mismos alguna conclusión lógica e irrefutable. El papel del economista en una sociedad es, por tanto, puramente educativo.

Sentada esta base, que implica que es imposible demandar a un economista que acierte el momento exacto del final de la crisis, tampoco se puede exigir una definición objetiva del final de la crisis. Cada economista tendrá la suya, yo tengo la mía particular, y cada cual entonces podría dar una fecha intuitiva para que la condición del final de la crisis, que probablemente no acontezca salvo que tenga citado economista una fortuna espectacular.

Por ejemplo, unos economistas podrán defender que la crisis se acabará cuando el Producto Interior Bruto vuelva a crecer. Es decir, cuando la economía produzca más que lo que produjo el año anterior. Sin embargo, como vemos en el gráfico del PIB español, esta situación puede producirse pero, ¿estaríamos por encima de lo que producíamos en 2007? Puede que un buen año de producción no nos haga recuperar todo lo que producíamos en 2007 y, por tanto, algunos economistas no aceptarían esto como el final de la crisis.

Evolución PIB per cápita en España

Evolución PIB per cápita en España

Otra opción sería considerar que la crisis termina cuando vuelva a fluir el crédito, frase que particularmente les gusta a muchos de nuestros políticos. Sin embargo, ¿cómo medimos que fluye de nuevo el crédito? La opción más sensata sería acudir a la velocidad de circulación del dinero (por simplificar, las veces que cambia de manos el dinero en un periodo de tiempo). Estando ésta, como podemos ver en el gráfico de la velocidad del dinero de EE.UU., en un récord histórico bajista (nunca había estado tan quieto el dinero), cualquier recuperación por pequeña que sea, ¿sería salir de la crisis? O, ¿cuando ésta recuperase el nivel de 2007? Pero, ¿no decíamos que en 2007 estábamos endeudados en exceso y sufriendo una borrachera de crédito? ¿Sería bueno volver a esos niveles de velocidad del dinero?

Evolución velocidad del dinero

Evolución velocidad del dinero

La última opción que se suele escuchar es cuando el paro descienda. ¿Cuando el paro descienda cuánto? ¿En 100.000 personas? ¿Y qué ocurre con los restantes 5.900.000 que seguirían en paro? ¿Tendríamos que ir con ellos a celebrar que la crisis se ha acabado? Podría parecer sensato, tal vez, decir que cuando el paro volviera a los niveles de 2007. Pues bien, sin temor a equivocarme en exceso, salvo que en España volvamos a tener una burbuja y suponiendo que la política económica no varía, no tendremos el 7% de paro hasta más tarde de 2025.

Evolución desempleo en España

Evolución desempleo en España

Sin embargo, ninguna de éstas sería una función del economista. Estos serían cálculos cuantitativos y sumamente arbitrarios (¿cuál de los tres métodos elegimos? ¿elegimos un cuarto? ¿y cómo valoramos si, con el método elegido, hemos salido ya de la crisis?) que un economista no debería permitirse. La función importante del economista debería ser eminentemente cualitativa, lo que encaja con mi opinión personal de cómo saber cuándo ha acabado la crisis. Si concebimos la burbuja inmobiliaria, financiera y política, como una gran enfermedad que contagió toda la economía española, la crisis sería la recuperación de esa enfermedad. La crisis, por tanto, acabará cuando nuestra sociedad se haya curado de esta enfermedad.

En conclusión, no será relevante ni si tenemos el 7% de paro de nuevo, o que la bolsa suba, ni si se vuelven a construir casas o ni si el PIB vuelve a crecer un 3% anual. Lo verdaderamente relevante será saber cómo hemos llegado a ese escenario. Y si a esos datos hemos vuelto a llegar con grandes desequilibrios, con una economía sumamente enferma, entonces no habremos salido de la crisis. No se fíen de los políticos o de los “economistas” que pronostiquen el final de la crisis, pues primero pregúntenles cómo pueden estar tan seguros (ya que no lo están) y, segundo, pregúntenles qué entienden por el final de la crisis.

 

Imágenes| Federal Reserve Bank of Saint Louis |  Datos Macro | Dreamstime (imagen principal)

En QAH| ¿Qué es el PIB? | ¿Qué es la inversión en valor? | Tasa de desempleo y tasa de actividad | ¿Qué es la velocidad de circulación del dinero?

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