Economía y Empresa 


¿Cualquier persona puede ser un líder empresarial?

El estar el mando de una empresa, un equipo deportivo o una compañía de teatro no nos convierte en líderes. Además, para ser líder necesitamos de una cosa fundamental: un grupo de personas. Como veremos a continuación, no es fácil ser un líder y solo un grupo reducido de seres humanos consigue llevar la voz cantante dentro de un grupo. Analicemos las habilidades, características y cualidades de las que debe disponer un buen líder empresarial.

¿Puede cualquiera ser un líder empresarial?

Lo primero que tenemos que hacer para comprender este concepto es saber diferenciar liderazgo de poder jerárquico. Mientras que el jefe es el que ocupa la posición más alta en una sociedad, el líder es aquella persona la cual goza de lo que denominamos autoridad moral. La autoridad moral es un concepto contradictorio, pues mezcla dos grandes ambigüedades: autoridad y moral. Pero evidentemente la moral “empequeñece” el concepto de autoridad, y así el líder, sin dar órdenes, traslada indicaciones, opiniones o planteamientos que son aceptados por la organización. Por tanto la pregunta es, ¿puede cualquiera dar una opinión y los que lo rodean aceptarla sin más? Está claro de que no.

Para ello, el que formula esa opinión deberá  de disponer de una serie de cualidades y capacidades. De una forma esquemática, las más importantes o básicas son:

  • Visionario: el líder se caracteriza por adelantarse a los acontecimientos.
  • Persona de acción: el líder no solo fija unos objetivos exigentes, si no que luchará con enorme persistencia para alcanzarlos
  • Brillante: el líder sobresale del resto del equipo, bien por su inteligencia, por su espíritu combativo, por la claridad de sus planteamientos o por una combinación de todos ellos.
  • Coraje: el líder siempre defiende con determinación sus convicciones.
  • Contagia entusiasmo: el grupo palpa que las metas que plantea el líder son buenas tanto para la empresa como para ellos mismos.
  • Gran comunicador: esta cualidad le permite al líder vender su visión de futuro.
  • Convincente: el líder es persuasivo, sabe presentar sus argumentos de forma que consigue ganar el apoyo de la organización.
  • Gran negociador: el líder es muy hábil negociando, tanto dentro de la empresa como fuera de la misma.
  • Capacidad de mando: el líder es una persona comprensiva pero no puede ser una persona blanda, porque si no los miembros del equipo le podrían perder el respeto.
  • Exigente: con sus empleados, pero especialmente consigo mismo.
  • Carismático: el carisma es una habilidad natural para seducir y atraer a las personas. Si además de todo lo anterior el líder cuenta con carisma, estaríamos ante un líder completo.
  • Honestidad: unos elevados valores éticos son fundamentales para que el liderazgo se mantenga en el tiempo.
  • Cumplidor: el líder tiene que ser una persona de palabra.
  • Coherente: el líder tienen que vivir aquello que predica. No vale con exigir algo y no predicar con el ejemplo.

En resumen,  son muchas las características básicas que distinguen a un líder, por lo que será muy difícil reunir todas ellas y por tanto poder influir en la conciencia y obra de los que forman el grupo de trabajo. Por ello, si conocen a alguien en su entorno o grupo de trabajo que reúna estas habilidades mi consejo es que no duden en seguirlo… juntos conseguirán el éxito.

 

Vía| Escuela Europea de Dirección y Empresa

Imagen|Líder, Líder2

 

 

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