Economía y Empresa 


¿Cuales son los objetivos típicos de un empresario?

Cada empresa tiene objetivos y finalidades diferentes según sus circunstancias  particulares. La empresa privada procurará maximizar su excedente económico, la empresa pública perseguirá el equilibrio financiero, la pequeña empresa luchará por la supervivencia e independencia… Ello nos lleva a pensar de que carece de significado formular una teoría de la empresa que sea igualmente válida para todas las que actúan en el mercado.

Por lo que posiblemente, lo más coherente no es hablar de los objetivos de la empresa, sino de los objetivos de los empresarios. Al fin y al cabo, la empresa no toma decisiones, sino que las decisiones las toman los directivos  de las empresas. Y estas personas por su personalidad, cultura o ética pueden tener objetivos diferentes cuando están al frente de un negocio.

El objetivo principal por razones históricas y de teoría económica es:

  • Maximización del beneficio.

Beneficio es el excedente del output sobre el input. Por ello, la forma tradicional de definir el objetivo de la empresa ha sido la maximización del beneficio. Efectivamente, aunque los negocios se hagan para ganar dinero, en algunos casos ni siquiera es el más decisivo, pero si es el más corriente. Las empresas necesitan obtener un beneficio, pues esta es la garantía de su supervivencia, pero esta formulación resulta pobre, pues no contempla ciertas variables que han de ser igualmente maximizadas. Las decisiones empresariales han de cubrir varios frentes, además es una formulación vinculada excesivamente a procedimientos contables, puesto que no tiene en cuenta que la empresa no sólo se extiende a un ejercicio económico y que mira más allá en el horizonte futuro, y además esa cuantía del beneficio depende de las convenciones contables utilizadas en su determinación.

Aparte de esta formulación general del objetivo de la empresa, se observan en la realidad empresarial otros objetivos que no responden a una teoría conceptual estructurada, pero son componentes reales del tejido social. Entre ellos encontramos:

  • Objetivos sociales.

Entre los objetivos sociales encontramos por ejemplo el abastecimiento estratégico. Cuando una comunidad necesita bienes o servicios de primera necesidad se emprenden inversiones para producirlos, aun cuando no está asegurada la rentabilidad. Ejemplo: empresas públicas de transporte, vivienda, etc. O subvención del Estado a producción agrícola, investigación, etc. Otro objetivo social sería la oferta de empleo. En etapa de desempleo, como la que vivimos actualmente,  el mantenimiento de puestos de trabajo es motivo para emprender o mantener en funcionamiento cooperativas de producción y algunas empresas privadas.

  • Objetivos personales.

Dentro de los objetivos personales destaca el objetivo de la realización personal. Existe el tipo de empresario que hace aquello que le gusta hacer, y aún sabiendo que puede ganar más dinero en otra actividad comercial, no se siente motivado para ello. Otro objetivo es la independencia económica. Muchas de las empresas individuales se constituyen para conseguir una independencia económica y no trabajar para otro, sino para sí mismo y ser autónomo de sus decisiones. Y por último encontramos un objetivo de imagen. Existe el tipo de empresario que emprende una actividad económica no precisamente con la intención de aumentar ganancias, sino de conseguir una determinada imagen de prestigio social. Este es el caso de determinados profesionales liberales que entran a formar parte de determinadas sociedades por “estar” dentro de ciertos grupos de poder y prestigio. Objetivo común en presidentes de equipos deportivos.

Por lo tanto, observando la conducta de distintos empresarios o directivos se deduce que existe pluralidad de objetivos que mueven a las distintas organizaciones en una economía general. ¿Podrías aportar otro tipo de objetivo de empresa?

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