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Qué Aprendemos Hoy

¿Cuáles fueron las principales obras de ingeniería civil en Roma?

calzada

Construcción de una calzada romana.

¡Todos los caminos llevan a Roma! Y no es por casualidad. La civilización romana estableció una red de carreteras a lo largo y ancho de su imperio con el fin de conectar todos los territorios con la capital, Roma, y permitir a las legiones una buena calzada por la que marchar lo más rápido y cómodo posible. Fue tal el desarrollo de ingeniería y la inversión económica que llevaron a cabo que muchas de estas calzadas fueron las mejores hasta el siglo XIX.

Pese a que en un principio, el cometido de estas carreteras era eminentemente bélico, su veloz desarrollo cambió la visión del mundo conocido. El uso de las vías impulsó el comercio y los contactos entre pueblos que jamás había oído hablar unos de otros y las comunicaciones permitió el desarrollo de ideas y, cómo no, la expansión de la cultura romana.

¿Cómo se construían las calzadas? Las carreteras romanas destacaban por su rectitud que acortaba el camino entre poblados, recortando colinas y rías, salvados por puentes de piedra. Los romanos se referían a estas obras como munire viam (construir un muro). Y es que en realidad era eso lo que construían. Un muro de unos 5 metros de ancho y un metro de alto.

Gracias al escritor Marco Vitruvio Polión sabemos el proceso de construcción que consistía en lo siguiente:

Sección de una calzada con sus partes principales señaladas.

Sección de una calzada con sus partes principales señaladas.

Primero se excavaba un foso con una anchura suficiente para que un carro grande pudiera pasar sin problemas, y una profundidad suficiente para introducir los diferentes tipos de relleno según el suelo.

El suelo inferior se nivelaba y apisonaba con bloques de madera y posteriormente se llenaba con statumenunas piedras pequeñas. La cantidad de estas piedras dependía de la porosidad del suelo.

Sobre el statumen se colocaba el rudus, una especie de gravilla hecha con trozos de piedra y barro y de unos 20 centímetros de grosor.

Encima de ésta se colocaba el nucleus, compuesta por piedra machacada y con cal.

Por último se colocaba el pavimento con bloques de piedras duras con argamasa para evitar dejar fisuras y que el agua se colara o provocara golpes con las ruedas. Tenían una superficie redondeada para evacuar el agua y evitar que se acumulara en el centro de la calzada. Incluso algunas ciudades contaban con pasos de peatones. Ejemplo de ello lo podemos encontrar en la ciudad de Pompeya donde se conservan en muy buen estado.

calzada_romana[1]

En ocasiones, junto a las calzadas había una acera pavimentada e incluso asientos para el descanso. También se solían construir en las aceras los famosos miliarios que indicaban la distancia desde el punto de origen y la distancia hacia los principales lugares (capitales, ciudades grandes, Roma…) además de la información sobre el personaje bajo cuyo gobierno se construyó la carretera.


Más Información| Johnston W., Harold: La vida en la Antigua Roma

Imagen| The romans knew, Spanisharts and Beatriz Alonso Prieto

Escrito por el nov 5 2013. Archivado bajo Cultura y Sociedad, Historia, Patrimonio.





CONOCE AL REDACTOR

Adrián Carretón

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Soy autor de Arqueoblog.com y Colaborador de la sección de Arte y Arqueología de Qué Aprendemos Hoy.

Mi actividad profesional ha girado en torno a los museos y la arqueología habiendo trabajado como guía de exposiciones y como arqueólogo en España, Italia, Irlanda y Reino Unido.

Master en Profesorado de Enseñanza Secundaria y Licenciado en Historia por la Universidad de Alicante.

Intercambio en Università degli Studi di Padova durante el curso académico 2005 dentro del programa Erasmus.

En twitter @Adricarreton

 

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