Economía y Empresa, Finanzas 


¿Cuál ha sido la evolución de los préstamos hipotecarios en España durante la actual crisis económica?

El comienzo de la crisis financiera y económica estuvo ligado a los préstamos hipotecarios concedidos por las entidades norteamericanas, las cuales, contraviniendo las mejores prácticas, dieron crédito a prestatarios sin empleo, sin ingresos ni activos, o formalizaron préstamos sin que quedara constancia escrita.

ganar dineroLas perversas consecuencias de estas aberrantes prácticas se expandieron sin control, tras la titulización y venta fragmentada de estos «préstamos malos», con el visto bueno de las agencias de calificación crediticia, a inversores de todo el planeta.

En nuestro país, en la contratación de los préstamos hipotecarios, no se cometieron estos excesos, aunque en ocasiones se concedieron préstamos demasiado elevados en relación con el valor de tasación del bien, o las cuotas de amortización resultaron ser muy altas en proporción a los ingresos recurrentes de los prestatarios, dejando poco margen de maniobra ante la aparición de situaciones desfavorables (despido, bajada de sueldo o enfermedad, por ejemplo).

El gran problema de las entidades españolas se residenció en los préstamos dados a los promotores y constructores, que, al no poder vender los inmuebles por la mala situación económica general, no pudieron devolver las cantidades debidas, convirtiendo su problema particular en una complicación para las entidades financieras, y, en último término, para el contribuyente.

Lo habitual es que los préstamos hipotecarios contratados por los particulares tengan por propósito la adquisición de la vivienda habitual, siendo la misma propiedad adquirida la que garantice la devolución del préstamo.

Sin embargo, las hipotecas también se pueden constituir por otros actores y con otros fines. Así, por ejemplo, la hipoteca se puede formalizar por un empresario, como garantía del cumplimiento de sus obligaciones cuando recibe un préstamo para desarrollar su negocio, o por un empresario o particular cuando se reunifican sus deudas.

Si atendemos al período agosto de 2007-noviembre de 2013, según datos del Centro de Información Estadística del Notariado, el mayor número de hipotecas concedidas se alcanzó en los primeros meses de 2007, con un pico de cerca de 105.000 hipotecas, de las que, aproximadamente, la mitad tenía por finalidad la adquisición de vivienda.

En 2008, coincidiendo con la quiebra de Lehman Brothers, se produjo otra bajada de magnitud en la contratación. Tras una efímera recuperación a primeros de 2011 se tocó fondo de nuevo meses más tarde. Alguna medida puntual, como la supresión de la deducción por la adquisición de la vivienda habitual a partir de enero de 2013, provocó una artificial subida del número de hipotecas constituidas a finales de 2012.

En la actualidad, tras un año 2013 con un nivel de constitución de hipotecas muy bajo, se observa una tímida tendencia alcista, que ojalá marque el regreso de la deseada reactivación del crédito y de la «alegría económica». Con las hipotecas llegó la crisis, y, posiblemente, éste sea uno de los resortes que nos permitan salir de ella.

Más información| Evolución de las hipotecas en España

En QAH| ¿Qué es una Cooperativa de Crédito y un E.F.C?

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