Historia 


¿Cuál fue el plan de ataque de Alemania durante la I Guerra Mundial? El Plan Schlieffen

 

Durante este 2014 que acaba de comenzar se conmemora el centenario del comienzo de la Primera Guerra Mundial. A lo largo de los próximos cuatro años, entre el 2014 y el 2018, se van a publicar una cantidad considerable de obras sobre la misma.

En ellas, un tema recurrente va a ser el de por qué fracasó el Plan Schlieffen con el que se inició el conflicto.

Alfred von Schlieffen, creador del Plan Schlieffen

Alfred von Schlieffen, creador del Plan Schlieffen

Este planteamiento estratégico venía condicionado por el miedo a una guerra en dos frentes y a la necesidad de neutralizar uno de ellos antes de volver su atención hacia el otro. Como Rusia movilizaría más lentamente sus recursos, o eso esperaban los alemanes, lo lógico era atacar primero Francia.

Para ello, Helmuth J. L. von Moltke (Moltke el joven), jefe del alto estado mayor imperial, cogió un manuscrito confeccionado por su predecesor Alfred von Schlieffen y a lo adaptó a su perspectiva estratégica eso sí, desposeyéndolo de su esencia.

Este plan de operaciones ponía el punto de máximo esfuerzo (Schwerpunkt) en el ala derecha alemana que realizaría un amplio movimiento envolvente tras invadir Bélgica y dirigirse hacia el sur con su extremo tocando la costa del Canal y desbordando París por el oeste. Al sur de la capital francesa se detendría la ofensiva y se establecería un frente defensivo enviando las unidades no necesarias a oriente para enfrentarse a los rusos.

El desarrollo del Plan fue bien hasta el momento en que Moltke el Joven perdió los nervios y mandó los cuerpos de ejército de reserva, esenciales para reforzar a los ejércitos que estaban combatiendo y así mantener el ímpetu de la ofensiva, al este.

Sería durante el tránsito de estas fuerzas, cuando se produjo el Milagro del Marne y, para colmo, la victoria de Hindenburg y Ludendorff sobre los rusos en Tannenberg, haciéndolo inútil.

Mapa del Plan Schlieffen

Mapa del Plan Schlieffen

Sin embargo, el Plan que Schlieffen defendía era mucho más completo y audaz: se fundamentaba en la batalla de Cannas y requería de un movimiento envolvente, pero también de un cebo atrayente. En Cannas, Aníbal, había fortalecido sus flancos derecho e izquierdo y había debilitado su centro ordenando a este que fuera cediendo poco a poco al empuje romano mientras las alas se cerraban sobre la retaguardia del enemigo, embolsándole y aniquilándolo. Así, Schlieffen fortaleció su flanco derecho, pero debilitó su flanco izquierdo, el que protegería Alsacia y Lorena, de modo que la ofensiva francesa (el llamado Plan XVII) se fuera internando paulatinamente en esas regiones de modo que no pudiera reaccionar al movimiento envolvente del flanco derecho germano que, penetrando por Sedán (y no por Bélgica como al final hizo) giraría hacia el sur pasado el Mosa y llegaría hasta la frontera suiza embolsando casi todo el ejército francés.

Al adoptar el plan, Moltke y los altos mandos alemanes, se empecinaron en no ceder suelo alemán y reforzaron el flanco izquierdo con 8 divisiones de tal modo que, no sólo no cedió ante la ofensiva francesa, si no que la detuvo y contraatacó haciendo retroceder a los galos.

Por último, el movimiento envolvente del ala derecha lo único que consiguió fue empujar, no eliminar, a los ejércitos de la Triple Entente con lo que lo único que se consiguió con él fue terreno y el agotamiento de la fuerza germana. En suma, nada más alejado del verdadero Plan Schlieffen.

 

En colaboración con QAH| Historia Rei Militaris

Vía| Frieser, Karl-Heinz: El mito de la blitzkrieg. La campaña de 1940 en el oeste. Ed. Platea, Barna 2013

Imagen| Alfred von Schlieffen, Mapa del Paln Schlieffen

En QAH| Frases que han hecho historia (IV): ” Sabes vencer, Aníbal, pero no sabes aprovechar la victoria”

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