Salud y Deporte 


¿Cuál es la superficie idónea para la práctica del running?

¿Cuál es la superficie idónea para la práctica del running?

¿Cuál es la superficie idónea para la práctica del running?

Una superficie puede convertise en mejor o peor para nuestro cuerpo en función de su dureza y la capacidad de absorción del impacto. Los más aconsejables son los terrenos sobre caminos de tierra, ya que combina a la perfección la dureza del suelo para proporcionar estabilidad y la superficie absorción de impacto de tus zancadas. Correr en entornos naturales siempre será una de las opciones ideales para tus articulaciones, aunque puede reducir su idoneidad si se incorporan importantes desniveles o un exceso de piedras debido a la irregularidad del apoyo del pie.

También puede ser una gran opción la hierba, ya que ofrece un menor impacto a tus ligamentos y músculos, aunque no existen demasiados espacios de este tipo en los que acumular kilómetros. La razón por la que es aconsejable esta superficie es obvia, se trata de un terreno blando que produce menor rebote y la amortiguación que ofrece a cada zancada reduce considerablemente los riesgos de sufrir una lesión o pequeña lesión, como podría ser una tendinitis o una periostitis (inflamación de la membrana del tejido que recubre el hueso, una de las dolencias más comunes de los corredores).

Superficies como el asfalto, las aceras o las arenas de playa son las más desaconsejables para correr en tus entrenamientos diarios, ya que presenta una capacidad de deformidad mínima e insuficiente para correr, lo que puede provocar sobrecargas musculares y tendinopatías si abusamos. Por orden de dureza, las aceras son las que ofrecen una menor absorción de los impactos en carrera y, por tanto, someten a un estrés mayor a nuestras articulaciones, musculatura y tendones.

Por otra parte, el terreno menos aconsejable para disfrutar del running es la arena de la playa. ¿Sorprende? La respuesta es sencilla: se trata de una superficie sin base rígida, que obliga a trabajar en exceso tus músculos para proporcionar la estabilidad necesaria para correr. Si hablamos de arena dura, podemos mencionar la orilla de la playa, correr en esta superficie aumenta las posibilidades de una lesión, sobre todo cuando se efectúa durante demasiado tiempo, el consejo es correr poco tiempo y de forma moderada, como puede ser el trote.

En este tipo de superficie son aconsejables las carreras cortas, con ellas lograremos mejorar la capacidad de los tobillos y articulaciones. Si se trata de arena irregular, en lugar de correr, lo mejor es caminar, será la mejor opción para tonificar nuestros tobillos y pantorrillas, evitando posibles lesiones como consecuencia del sobre esfuerzo que se ha de realizar al correr por este tipo de superficie.

Incluso lo que parece simple, puede ser fundamental para que desarrollemos adecuadamente un determinado ejercicio físico, es necesario recibir asesoramiento profesional, nuestro cuerpo lo agradecerá al no tener que realizar sobreesfuerzos infructuosos y contraproducentes.

Vía| Runners

Más información| Vitónica

Imagen| Running

En QAH| 10 canciones para tu momento running

 

RELACIONADOS