Economía y Empresa 


¿Cuál es la prioridad? ¿El turista o el habitante?

Todo el mundo sabe que en las megalópolis habitan muchas personas. Al igual que todo el mundo sabe que uno de los puntos fuertes de esas ciudades tan grandes es el turismo que tienen. ¿Cuál es el problema hasta aquí? Ninguno. El problema surge cuando esas ciudades se vuelven menos reales que Disneylandia. Sí, que Disneylandia. Esto último es debido a la disneyficación.

En primer lugar, el término fue utilizado por el profesor universitario Peter K. Fallon en 1991 para describir el proceso según el cual, un lugar real es desprovisto de su carácter original para ser sustituido por una versión higienizada y desinfectada del mismo. Es decir, en un decorado.

Pensemos que entramos en un parque de atracciones (en este caso, en Disneylandia). Nos encontraríamos  con un amplio decorado, unas largas calles y una gran variedad de colores en todas las casas o edificios, todo ello dedicado a los muchos personajes que la industria Disney ha creado.  También nos lo encontraríamos, como es debido, muy limpio y recogido, ya que se encargan durante los días del año que el parque permanece abierto de mantener una muy buena imagen. Todo ello ayuda a pasar grandes momentos de ocio considerando las muchas atracciones con las que cuenta, pero también ayuda al gran consumo que realizan las personas o familias en sus restaurantes, tiendas o, mismamente, con la entrada que te permite acceder al parque. Todo va a ser alegre y divertido, ya que para eso pagamos. En resumen, un escenario conscientemente ficticio para nosotros.

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Walt Disney

Pensemos en una ciudad, sin ir más lejos, europea. Pensemos en Venecia. Venecia es por todos conocida como la ciudad de los canales, de las góndolas y de Marco Polo, mercader y viajero veneciano del siglo XIII. Una muestra de la disneyficación de Venecia es el hecho de que el verdadero uso de las góndolas era de transporte público para los habitantes venecianos. Hoy en día, las góndolas son un gran reclamo turístico (bastante caro, por otra parte) para la gente de otros sitios del mundo, y aunque siguen sirviendo como tal, es mucho más rentable utilizar un vaporetto para moverte por los canales o un traghetto por el Gran Canal.

Pongamos, también como ejemplo, una ciudad española, una ciudad de la zona del  mediterráneo: Valencia. En Valencia se encuentra desde finales del siglo XX y principios del XXI la Ciudad de las Artes y Ciencias, complejo diseñado, principalmente, por Santiago Calatrava. Se puede visitar y experimentar, y eso es un reclamo económico que seguro que hay personas, turistas y habitantes, que demandan. Pero por otra parte, hay cientos, miles de turistas que solo visitan Valencia para ver esos edificios desde fuera. Solo les interesa la fachada.

La disneyficación tiene varios factores, pero los más claros los podemos diferenciar en:

  • Mercadotecnia: mientras que en Disneylandia nos compramos una camiseta con el castillo de los cuentos de Disney, en Nueva York nos la compramos con el logotipo de “I love NY”.  Es decir, un producto con el reclamo turístico que demandamos.
  • Trabajadores/animadores: cuando nos sacamos una foto con Mickey Mouse o con el Pato Donald en Disneylandia, en Londres nos la sacamos con los bobbies o en el Vaticano con la Guardia Suiza Pontificia. Realizan un servicio, digamos para la ciudadanía, a la vez que sirven de atracción turística para la gente de otros sitios.

¿Y qué problema existe con los habitantes? Independientemente de varios detalles como pueden ser el ruido o la suciedad, existe el hecho de que se mezclan muchísimos turistas de diferentes culturas, costumbres y formas de ser, lo cual puede dar lugar a comportamientos variados que causan estragos en la rutina de los habitantes de esa ciudad. Entre estos detalles, también se debe tener en cuenta la incomodidad derivada del constante cambio de vecinos en una misma zona si está es turística que suele producirse cada semana o cada fin de semana.

El verdadero problema surge si los propios ayuntamientos acaban dando la espalda a sus ciudadanos, es decir, a sus contribuyentes, a favor de un disfraz enfocado, única y exclusivamente, hacia el turismo. Por este motivo, se lanza la pregunta que reza en el título ¿Es prioridad el turista o el habitante? Las ciudades reales cuentan con necesidades que van más allá de su consumo como artefacto económico para el turista ocasional.

Como dijo Jean Baudrillard (filósofo francés hablando de la hiperrealidad): “Disneylandia es la ciudad más real del mundo, ya que es únicamente lo que ves, no hay nada detrás.”

* Vía| ElEconomista

* Más información| Second Nature

* Imagen|Disney Parks Blog

* En QAH|Cincuenta años sin Walt Disney

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