Economía y Empresa 


¿Cuál es la función del Compliance Officer tras la reforma del Código Penal?

La reforma del Código Penal aprobada en marzo de 2015, ha traído consigo, entre otros aspectos, la figura del Compliance Officer o, en castellano, la figura del director de cumplimiento normativo (concretamente, en el artículo 31 bis, 4 d del Código Penal). Si bien esta figura lleva años siendo un elemento indispensable en las organizaciones de otros países como Reino Unido, en España es algo totalmente novedoso y que requiere de cambios en todas las empresas con independencia de su tamaño y del sector en el que operen. No obstante, estos cambios requieren de o bien, la creación de nuevos departamentos en las compañías o bien, la externalización de esta figura, con toda la inversión tanto económica como en tiempo que ello conlleva.

El objetivo que se persigue con la figura del Compliance Officer es prevenir la comisión de delitos en el seno de las personas jurídicas a través de la supervisión y control del modelo de prevención que se debe implantar en las empresas para estos fines. La aparición de los Compliance Officer pretende acabar con escándalos como los que hemos venido sufriendo en estos últimos años. Valga el caso de Gowex o Bankia.

En cuanto a sus funciones, pueden resumirse principalmente en las siguientes:

  • Prevención de los delitos que puedan llegar a cometerse en el seno de la empresa atendiendo al sector particular en el que la misma opere, y las actividades que realice. La función de prevención se lleva a cabo a través de la implantación de un modelo particularizado e individualizado para cada empresa, y la gestión efectiva del mismo. Asimismo, será necesaria la supervisión de su funcionamiento y cumplimiento.
  • En caso de que se cometan delitos en la organización, detección de los mismos.
  • Proposición de sanciones al Órgano de Administración para establecer medidas disciplinarias ante conductas delictivas.
  • Inculcar al personal de los restantes departamentos de la empresa la importancia de tener un modelo de prevención de delitos, así como informar sobre en qué consiste y cuál es su contenido.
  • Seguimiento exhaustivo y control periódico sobre el grado de cumplimiento del modelo por parte de los miembros de la empresa. De este modo, se detectarán rápidamente las posibles carencias o desactualizaciones del modelo y podrán subsanarse y adaptar el mismo a los cambios.
  • Gestión del canal de denuncias (sobre el cual ya hablamos en otra de nuestras publicaciones en QAH), así como de las investigaciones internas que surjan a través del mismo.

En definitiva, la figura del Compliance Officer nace con el fin de prevenir, detectar e investigar las conductas delictivas que surjan en el seno de una organización.

Vía| Fuente propia: Ana Isabel Pérez Aparicio

Más información| http://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-25444

En QAH| La necesidad de un canal ético en las empresas

RELACIONADOS