Jurídico 


¿Cuál es la diferencia entre imputado, procesado y acusado?

J.M. Bartomeu ha sido recientemente imputado

Día a día, por desgracia, oímos por la radio, vemos en la televisión y leemos en la prensa las palabras imputado, procesado y acusado y tendemos a confundirlas hasta el punto de cometer graves errores, puesto que los significados son bien heterogéneos y dispares. Estos términos están a la orden del día en nuestro país y es importante que tengamos claro su diferenciación, ya que a veces una simple imputación puede arruinar la imagen pública de un político honesto debido al caos semántico al que nos enfrentamos.

Dedicamos un párrafo a cada concepto y empezamos con la imputación por mera cuestión categórica y cronológica. ¿Qué es el imputado? Tal condición se adquiere desde que el Juez de Instrucción cita a una persona a declarar debido a cualquier circunstancia que indique una posible participación de dicha persona en la comisión de un delito; no necesariamente debe el Juez considerar que haya indicios de responsabilidad. El imputado y el procesado comparten un significado parejo y los podemos diferenciar acudiendo al artículo 775 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que indica que la figura de imputado se manifiesta si hablamos de un procedimiento abreviado (si la pena privativa de libertad correspondiente no supera los 9 años).

Por otro lado si el procedimiento es común y la pena privativa de libertad supera los 9 años, hablamos de un procesado (artículo 384 LECr). Es cuando el Juez considera a raíz de la fase de instrucción que hay indicios de criminalidad contra esa persona, que es declarada procesada desde el momento en el que el Juez dicte el auto de procesamiento. Seguimos sin poder hablar de acusado, ni mucho menos culpable.

¿Qué es pues la figura del acusado? Una vez finalizada la fase de instrucción, el Ministerio Fiscal o algún acusador particular formula una acusación contra la persona en cuestión abriendo lo que conocemos como juicio oral. El sujeto al que aludimos en todo momento se convierte en acusado, mediante el llamado escrito de acusación en el procedimiento abreviado (art. 781 LECr) o escrito de calificación en el procedimiento común (art. 650 LECr). Como hemos señalado anteriormente la persona aún no ha sido declarada culpable y sigue siendo una persona inocente a ojos de la Constitución (art. 24.2).

Por tanto hemos visto la similitud entre imputado y procesado, dependiendo su diferenciación del procedimiento que se trate, y el paso de la acusación una vez finalizada la fase de instrucción, donde el acusado sigue siendo considerado inocente.

 

Vía | Ley de Enjuiciamiento Criminal, Constitución Española

Imagen | J.M. Bartomeu (vía El Confidencial)

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