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¿Cuál es el tiempo máximo de publicidad permitido?

La ley 7/2010 de 31 de marzo, General de la Comunicación Audiovisual (a partir de ahora LGCA) amplió el tiempo total permitido a la publicidad con respecto a lo que se permitía con la anterior legislación. Actualmente se permiten 12 minutos por hora de reloj para publicidad, 5 minutos para las autopromociones, 3 minutos como máximo para la telepromociones y algunos segundos dedicados a las menciones de patrocinio de los programas. En total, un poco más de 20 minutos por hora de reloj, sería el máximo permitido.

La LGCA contiene 3 criterios de protección del consumidor, que las comunicaciones comerciales deben cuPublicidadmplir:

– La prohibición de anunciar productos perjudiciales para el consumidor o limitar la franja horaria.

– La separación entre los contenidos audiovisuales y la publicidad.

– Las limitaciones a determinados formatos publicitarios.

A principio de este año, el RD 21/ 2014 de 17 de Enero modificó el Reglamento de publicidad (Reglamento de desarrollo de la LGCA relativo a la comunicación comercial televisiva de 7 de diciembre de 2011), para que la duración de 3 minutos de las telepromociones no se computarán dentro de los 12 minutos por hora de reloj dedicados a la emisión de mensajes publicitarios y televenta.

Dentro de los 12 minutos que se consideran comunicaciones comerciales (art. 14/1 LGCA), se incluyen:

a. Los spots publicitarios convencionales (entre 5 y 30 segundos),

b. Spots de televenta. Sin incluir los programas de televenta, que deberán tener una duración ininterrumpida mínima de 15 minutos y por tanto no computan en el límite de los 12 minutos.

c. Transparencias, sobreimpresiones y publicidad virtual durante la retransmisión de acontecimientos deportivos,

d. Las pantallas compartidas en acontecimientos no susceptibles de interrupción,

e. Promociones efectuadas en programas que permiten la participación de los telespectadores mediante mensajes de texto y llamadas telefónicas,

f. Otras tales como: publirreportajes, cortinillas, microespacios publicitarios,…

Tales comunicaciones comerciales han de respetar en su caso, el número máximo de interrupciones previstas en función del programa de que se trate, producirse en las pausas naturales de los espacios televisivos, sin menoscabar la integridad o valor de los programas, así como evitar que los telespectadores confundan la publicidad con el contenido editorial.

El patrocinio no computaría en el límite de los 12 minutos por hora de reloj, y se sostiene en base a un contrato u orden de patrocinio. Debe ir referido a un programa entero, pero no a una sección, sin afectar a su contenido. El público deberá ser claramente informado del patrocinio al principio y al final del programa, así como en las reanudaciones. Su duración es de 10 segundos con carácter general y de 30 segundos excepcionalmente.

El emplazamiento de producto tampoco computa en el límite de los 12 minutos por hora de reloj y siempre es a cambio de contraprestación. El público deberá ser claramente informado del emplazamiento al principio y al final del programa, así como en las reanudaciones. El programa deberá mostrar una sobreimpresión o transparencia que con una duración mínima de 5 segundos indique que en el mismo se incluye emplazamiento publicitario. Al final del programa, todos los productos deben quedar perfectamente enumerados y claramente legibles.

La telepromoción, debido a la necesidad de adaptar la duración de la promoción a los dictados de la STJUE de 24 de noviembre de 2011, que condenó a España por incumplimiento de la Directiva TV Sin fronteras en este ámbito (Directiva 2010/13/UE del Parlamento y del Consejo), fue ampliada a una duración entre 2 minutos como mínimo y 3 minutos como máximo. Las mimas deben realizarlas los presentadores, protagonistas o colaboradores del programa en el mismo programa y haciendo uso del mismo escenario. Siendo posible solamente exponer o presentar un solo bien, exponiendo a la vez una transparencia clara que indique “publicidad”.

Por último la autopromoción, es la que informa sobre la programación del prestador del servicio, sobre los programas o paquetes de programación determinada o sobre los productos accesorios derivados directamente de ellos. La misma no puede durar más de 5 minutos por hora de reloj. El anunciante y el difusor son la misma persona, por lo que no hay contraprestación económica alguna, al menos de forma directa. No se consideran autopromociones aquellas que se refieran a productos o servicios, no derivados de un programa, si no del prestador del servicio o de cualquiera de sus canales, tales como referencias a tiendas online o páginas web destinadas por el prestador con el fin de adquisición de entradas de determinados eventos o contratar otros servicios no relacionados con el programa que los promociona.

Info | Acuerdo por el que se da contestación a diversas consultas formuladas por los operadores en materia de publicidad y autopromoción televisiva

Imagen | Publicidad Televisiva

En QAH | La publicidad en televisión, ¿para qué?

 

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