Cultura y Sociedad, Patrimonio 


¿Cuál es el origen del Sismógrafo?

Terremoto cerca de Granada.

Ubicación del terremoto de escala 3’8 que se produjo entre las provincias de Granada y Jaén. (Imagen: Instituto Geográfico Nacional)

El pasado mes de abril se produjeron una serie de terremotos en Andalucía. No es algo muy habitual pero ya se sabe que el sudeste de la Península Ibérica se sitúa sobre una enorme falla que a lo largo de la Historia ha causado estragos en dicha región. España no es un país acostumbrado a terremotos con lo que cada vez que se produce uno, resulta muy llamativo. Más aún si deja considerables secuelas.

China, sin embargo,ha estado plagada de terremotos a lo largo de la Historia. Se tiene constancia de uno en concreto, en 1556, al cual las crónicas le atribuyen la muerte de unas 800.000 personas. Cierto o no, seguramente fue un terremoto muy potente. Y estos acontecimientos preocupaban sobremanera a los emperadores chinos. Las consecuencias de estos movimientos violentos de tierra traían carestía, rebeliones y revueltas en muchas regiones; exactamente lo que los emperadores querían evitar. ¿Y cómo evitar un fenómeno de la naturaleza incontrolable?

Los primeros detectores de terremotos

Si bien no podían evitar que la tierra crujiera, si podían encontrar un sistema de detección previa al acontecimiento. De este modo se evitarían muchas catástrofes, comenzando las labores de apoyo más eficazmente. Así, en el siglo II d.C. un dispositivo extraño construido por Chang Heng, el astrónomo real (y matemático, y cartógrafo…) fue presentado en la corte de la ciudad Prohibida. Al dispositivo lo llamó Veleta de Terremotos y decía que podía detectar terremotos a larga distancia con una precisión semejante al mecanismo de Antikythera . Lo que Chang Heng bautizó de un modo tan estrambótico lo conocemos hoy como un sismógrafo.

 ¿Cómo era la “Veleta de Terremotos”?

Funcionamiento de la “Veleta de los terremotos” china.

El aparato se encontraba dentro de una especie de recipiente a modo de barril coronado con 8 cabezas de dragón, cada una de las cuales tenía una bola de bronce en la boca. En el momento en que se produjera un movimiento de tierra, una bola caería de una de las bocas hacia el interior donde produciría un sonido tubular que avisaría del terremoto. La dirección sería la opuesta a la cabeza cuya bola golpeó el interior del barril.

Las escasas fuentes escritas de que disponemos al respecto describen una columna interior conectada a cada cabeza de dragón con unos tubos. Tras muchos intentos por reproducir el maravilloso invento, los científicos del siglo XX llegaron a la conclusión de que ese tubo que describen las fuentes debió ser más bien una especie de péndulo invertido con una pesa en la parte superior. El péndulo percibiría el leve movimiento de la tierra y lo enviaría a través de la varilla hacia arriba poniendo en funcionamiento la parte del tubo que conectaba con la cabeza de dragón correspondiente hasta la punta donde se encontraba una especie de hebilla que cedía con el leve movimiento para dejar caer la bola.

Como otros muchos inventos chinos, el sismógrafo fue olvidado para volver a ser reinventado cientos de años más tarde. El primer sismógrafo moderno del que se tiene constancia física fue el creado en 1703 por el científico francés Abbé de Hautefeuille, que sorprendentemente no conocía la versión china. Aquí tienes un vídeo donde se vislumbra claramente el funcionamiento del dispositivo chino (en inglés):

http://youtu.be/T9qhq7MALVU

Como en muchas ocasiones a lo largo de la Historia, la ciencia en la antigüedad nos ofrece un conocimiento casi increíble y nos empuja a preguntarnos sobre la tecnología que pudo desaparecer a lo largo de la historia.

Vía| Ancient Inventions. Peter James and Nick Thorpe

Imagen| Diario aABCAncient China Science

Video| Chi Liang-Yu

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