Historia 


¿Cuál es el origen del Estado de las Autonomías en España?

 

Lo primero que hay que aclarar es que el sistema autonómico actual no fue creado durante la Transición,  si no que fue durante la Constitución republicana de 1931 cuando se plantearon por primera vez los asuntos que darían lugar a la creación del Estado Autonómico. Los nacionalismos como el catalán, el vasco y el gallego se habían fortalecido dentro del territorio español, generando unas situaciones políticas que la Constitución republicana no pudo eludir para el correcto funcionamiento de un estado democrático.

El presidente de la II República Alcalá-Zamora firma el Estatuto catalán de 1932.

El presidente de la II República Alcalá-Zamora firma el Estatuto catalán de 1932.

De esta forma en 1932 se crea el Estatuto de Autonomía Catalán, el vasco durante la Guerra Civil y el gallego se plebiscitó pero no llegó a ser aprobado pues la victoria del bando franquista frenó la construcción del Estado Integral de las Autonomías.

Durante el franquismo fue el nacionalismo español el que se impuso a los regionales aunque estos nunca dejaron de existir y se fueron vinculando a movimientos antifranquistas basados en la descentralización mientras que el Estado se centralizó hasta sus máximas cotas. Los estatutos, catalán, vasco y gallego fueron abolidos por Franco.

Tras la muerte del dictador, el Estado Español optó por ir descentralizando algunas administraciones y se hizo evidente que era necesaria una revisión de los estatutos autonómicos creados en la II República ya que el franquismo provocó que los movimientos nacionalistas se alzaran con más fuerza que durante la propia República.

Mientras se elaboraba el texto constitucional, el gobierno de Adolfo Suarez extendió, mediante decretos leyes, el régimen de Cataluña, País Vasco y Galicia creando las preautonomías. Entes que serán la base de las actuales autonomías. Las preautonomías se extendieron por el territorio español aunque generando quejas de algunos nacionalistas que consideraban que solo las nacionalidades “históricas” (Cataluña, País Vasco y Galicia) tenían derecho a conseguir esta autonomía.

Mapa que representa las nacionalidades históricas (verde oscuro), nacionalidades históricas sin estatuto en la República (verde medio) y comunidades históricas (verde claro).

Mapa que representa las nacionalidades históricas (verde oscuro), nacionalidades históricas sin estatuto en la República (verde medio) y comunidades históricas (verde claro).

La Constitución es ambigua en el tema autonómico y no obliga a descentralizar el poder y crear un ente autonómico, solo indica las pautas a seguir si esta operación se quiere llevar a cabo. Reconoce las distintas nacionalidades pero no las naciones del territorio español.

Hay dos vías para crear un ente autonómico: Por el artículo 143, por el cual se esperaba que fueran todas las regiones del país, creando una autonomía con pocas competencias pero más factible en poco tiempo; y por el artículo 151, generando una autonomía con amplias competencias pero que necesitaba de una mayoría afirmativa en todas las provincias de la región.

Las regiones “históricas” tendrían amplias competencias pero sin la necesidad de seguir la vía del artículo 151.

En un principio se hizo un pacto entre UCD, los nacionalistas catalanes y vascos y la izquierda para que el sistema autonómico fuera asimétrico, es decir, solo las regiones históricas tendrían unas competencias superiores en comparación con otras regiones de España.

La clave del cambio de un sistema asimétrico a uno simétrico, y por lo tanto de la ruptura del pacto entre UCD y los nacionalistas catalanes y vascos, será la región andaluza, pues al contrario de lo esperado por Suarez, Andalucía optó por la vía del artículo 151 alegando su condición de nacionalidad histórica. Este hecho hizo que todas las regiones restantes quisieran también las competencias concedidas a Andalucía y en un periodo de tiempo que va hasta los años 90 las competencias de las diferentes regiones se fueron igualando independientemente de la vía por la que habían creado su autonomía.

A partir de 1996 la victoria del PP hará que los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos pidan de nuevo una revisión del sistema autonómico que vaya en la dirección de una confederación, es decir, un sistema asimétrico donde las autonomías históricas obtengan más competencias que el resto de regiones españolas. Esta acción nacionalista llevará a que en 2005 Zapatero derogara el nuevo estatuto del País Vasco pues era considerado anticonstitucional y en 2011 se redactara un nuevo estatuto catalán que ampliaría las competencias de Cataluña aunque no hasta el nivel exigido por los nacionalistas catalanes. Este nuevo freno al sistema asimétrico ha provocado que los nacionalistas catalanes hayan cambiado su hoja de ruta y busquen ahora una posible independencia del Estado español en vez de aumentar sus competencias.

 

Vía| Santos Juliá, Fracaso y ficción del Estado de las Autonomías. El País, 9 mayo 2012;
Imágenes| Estatuto catalán, mapa España

En QAH| Ya se intentó la independencia de Cataluña

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