Economía y Empresa, Finanzas 


¿Cuál es el mejor fondo para mi?

Pregunta difícil en estos momentos. Tras llevar casi 5 años con descensos continuos en el dinero que gestionan los fondos, el año 2013 supuso un cambio radical. La bajada en picado de la rentabilidad de los depósitos bancarios, unida al vencimiento de los pagarés que emitieron las entidades financieras a finales del 2011, generaron una corriente de dinero en el primer trimestre de este año que buscaba algún producto donde conseguir una rentabilidad considerada como ‘decente’.

DineroLa limitación del Banco de España en la remuneración de los productos de ahorro solo hizo que dar el empujón definitivo a los pequeños ahorradores para que comenzasen a volver a meterse en fondos de inversión. A esto ayudaron otros factores, como por ejemplo el que se comenzaran a comercializar fondos que periódicamente repartían la rentabilidad obtenida y no tenían que esperar al vencimiento los titulares para disfrutar de ella. También ayudó la aparición de los denominados fondos de reembolso total (o absoluto) que, con independencia de la denominación que les den las entidades, viene a ser aquellos fondos que generan rentabilidades moderadas, pero consistentes en el tiempo, con independencia de la evolución de los mercados, lo que supone en la práctica invertir sin riesgo a una rentabilidad algo superior a los depósitos bancarios. Incluso el que las gestoras de fondos redujesen las comisiones que cobraban antes también ayudó a que se incrementara la cifra de contratación de fondos de inversión.

Los fondos garantizados se convirtieron de la noche a la mañana en un producto claramente competitivo frente a los depósitos. Pero aunque un gran porcentaje de clientes se cambiaron hacia estos productos por la mayor rentabilidad que ofrecían, hay otro grupo de clientes que se cambiaba por la sencilla razón de que se fiaba más de las gestoras de fondos que en las entidades financieras tradicionales que, en esta crisis, han demostrado sus malos comportamientos. Es en este momento cuando es necesario indicar a todos los que estáis pensando en contratar fondos, que estos, en caso de quiebra de la gestora, no estarán cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), a diferencia de los depósitos que si están cubiertos. En ese sentido, recomendamos siempre que se contraten fondos en gestoras de confianza y de probado prestigio y funcionamiento en el mercado.

Si después de todo esto sois de los que queréis contratar fondos de inversión, pasemos a ver en qué tipo de estos podemos entrar.

Fondos Monetarios

Fondos muy conservadores, casi sin riesgo, con lo cual tampoco se les puede pedir una gran rentabilidad. Aun así, están dando rentabilidades anuales superiores a las de los depósitos (Ubs Dinero Clase P un 2,26%, Bankoa Tesotrería un 2,11% o Credit Suisse Monetario con un 2,57%). Los que menos remuneran lo hacen a tipos similares a los depósitos a un año.

Fondos Globales

Fondos ciertamente con riesgo ya que invierten en cualquier tipo de activo (instrumentos de inversión), con lo cual se hace más importante el contratar alguno en el que el gestor tenga sobrada experiencia y no centrarnos en la rentabilidad puntual que esté dando el fondo, ya que puede ser debida a cualquier hecho puntual.

Fondos Garantizados

Ni que decir tiene que aquellos clientes que quieren no correr riesgo en su ahorro inicial, tienen en estos fondos un buen producto. Eso sí, deben de hacerse a la idea de que deberán de cumplir el plazo inicialmente convenido para que esto esté garantizado. Gran variedad de fondos, ya que se puede garantizar el capital inicial, una determinada rentabilidad o solo una parte. La posibilidad de conseguir una gran rentabilidad en estos fondos va unida a la toma de decisiones de riesgo, pero siempre teniendo en cuenta que si se espera al vencimiento, el capital inicial está garantizado.

Fondos de Renta Fija y Fija Mixta

En los primeros, los fondos invierten en activos de renta fija, o sea, sin riesgo de ningún tipo. Los segundos permiten invertir hasta un 30% del capital en inversiones de renta variable. Estos últimos, si se unen a un fondo garantizado, suelen ser los fondos ideales para aquellos perfiles de clientes que quieren tener el ahorro seguro y asumir algo de riesgo para tener una rentabilidad superior a los depósitos tradicionales.

Fondos de Renta Variable o Variable Mixta

Justo lo contrario a los anteriores. Invierten los primeros todo en renta variable y los segundos entre un 30% y un 75% del capital metido en el fondo. Claro está que son para perfiles más arriesgados lo que conllevará el conseguir mejores rentabilidad que los fondos anteriores. Lo ideal sería, en caso de optar por alguno de estos depósitos, combinarlo con que tuviesen el capital garantizado al vencimiento.

Como conclusión, en base a los productos que hayamos usado para nuestro ahorro hasta la fecha, de nuestra situación personal y profesional en el momento de la contratación, así como las perspectivas que tengamos, condicionarán mucho la elección de fondo de inversión que más nos conviene. Recomendamos siempre en estos momentos la contratación de fondos garantizados (total del capital seguro al vencimiento). Si no queremos riesgos, optaríamos por fondos de rentabilidad garantizada. En caso contrario, nos orientamos hacia fondo con algo de riesgo en cuanto a la obtención de rentabilidad pero siempre con el capital garantizado al vencimiento.

José Luis del Campo Villares. Colaborador de iAhorro.

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