Jurídico 


¿Cuál es el fundamento de la pena?

Cuando se empieza a estudiar el sistema penal español, uno de los puntos clave es: la pena.

Los medios de comunicación y la desinformación jurídica que habita como una lacra hoy en día en nuestro país “contribuyen” a que la pena sea entendida como un castigo, cuando no debería ser así, al menos en España. Pero, ¿por qué?

No son pocos los libros que han tratado sobre el origen de la pena y su fundamento y finalidad (dos conceptos totalmente distintos). A día de hoy podemos enfatizar en tres teorías que desarrollaré a continuación: absoluta, relativa y de unión.

  • Teoría absoluta: Aquí debemos recalcar que es una teoría de la pena, no de la finalidad de la misma. Esta teoría establece que la pena se impone al delincuente a modo de compensación por haber realizado un mal. Es decir, “el que la hace, la paga”. Todo ello para restablecer el orden jurídico que el delincuente ha destruido cometiendo el delito.
  • Teoría relativa: En esta teoría se admite que la pena es un mal, pero que es absurdo en todo momento el aplicar una pena si esta no persigue ningún tipo de finalidad. Es en esta teoría donde entra el fundamento de la prevención de la pena, es decir, que no se vuelva a cometer el delito. La prevención puede dividirse en dos clases:
    • Prevención general: Aquí lo que se busca es una situación pedagógica. Trata de “amenazar” para que no se delinca y actúe la pena de forma disuasoria.
    • Prevención especial sobre el delincuente: Esta forma de prevención actúa de forma intimidatoria. Como el delincuente ya sabe lo que significa ser penado, de esta forma no delinque más.
  • Teoría de unión: Se juntan las otras dos teorías impuestas. Buscando una retribución por parte del delincuente y al mismo tiempo se aplica la finalidad que se está buscando de prevención.

En nuestro sistema penal las ideas de retribución y prevención son las que marcan el día a día de la pena. En ningún momento se busca que el delincuente sufra por el mal cometido.

En nuestro sistema se confía plenamente en la rehabilitación del delincuente. Se podrá estar más o menos de acuerdo, pero en ningún momento podemos olvidar que todo esto se establece en base a unos fundamentos (retribución y prevención).

Uno de los temas más conflictivos es si debería modificarse el Código Penal, aumentando de esta forma las penas para que el delincuente pague más por el delito cometido.

Bajo mi punto de vista, esto no cambiaría nada. Lo único que se haría sería aumentar años y años convirtiendo un sistema penal (que es perfectible) en algo absoluto sin ningún tipo de fin. Es complicado entender que una persona que ha cometido un asesinato cuya pena base es de 15 a 25 años, este libre cuando haya cumplido 16 por ejemplo.

El funcionamiento del sistema penal español es complejo y no podría ser explicado en un solo artículo, pero lo que hay que tener claro es que en ningún momento se busca la liberación rápida de los delincuentes o que no “paguen” por lo cometido como muchas personas quieren hacernos ver.

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