Historia 


¿Cuál era la eficaz tropa de élite del ejército carolingio?

Carolingio. Perteneciente o relativo a Carlomagno y a su dinastía o a su tiempo. Ese es el término que nació debido a la demanda de hacer referencia a todo lo relacionado con Carlos I, llamado el Grande, rey de los francos y de los lombardos y Emperador de Occidente en los años de transición del siglo VIII al IX. El imperio que creó y las dotes que le llevaron a conseguirlo le convierten en uno de los personajes más admirados de la Historia, hasta el punto de que es considerado por muchos como el padre de Europa.

Mapa dinámico del imperio carolingio

Mapa dinámico del imperio carolingio

Carlomagno expandió las fronteras del reino de los francos, ya aumentadas por su padre, Pipino III el Breve, y consiguió establecerlas dibujando un mapa que cubría desde más allá de los Pirineos, ocupando el norte de la Península Ibérica, hasta los territorios correspondientes a la actual Austria, abrazando por completo las actuales Alemania y Francia, a excepción de las regiones bretonas, que permanecieron insumisas. Su conquista no se limitó a la extensión de los límites de su imperio, sino que con ella se sentaron las bases de una identidad europea común de la que se ha bebido para la formación del viejo continente. Las diferentes fuentes, destacando la fundamental, la de su biógrafo Eginardo, nos informan de un Carlomagno fascinado por el aprendizaje, un administrador inteligente, un calificado militar y un fervoroso creyente. De ahí que favoreciera el florecimiento de las artes, reformara la economía, gobernara con eficacia sus dominios y mantuviera la esencia de un imperio cristiano. Todo ello llevó a referir sus logros como el renacimiento carolingio.

Las campañas bélicas que definieron las conquistas de Carlomagno contaban con el protagonismo de un organizado ejército. El sistema feudal regente en el estado legislaba el servicio militar. Para las diferentes expediciones, generalmente llevadas a cabo en la época estival, se reclutaba a los varones de entre quince y cincuenta y cinco años, lo que suponía que algo más de la quinta parte de la población de la época pudiera ser llamada a filas. Dicho reclutamiento se regulaba en base a lo que se denominaban mansos. Un manso era la unidad que medía los bienes primordiales necesarios para mantener a una familia. El número de mansos definía la cantidad de hombres proporcionados al ejército, así como su equipamiento y rango en el mismo. De esta manera, podríamos distinguir diferentes categorías, desde los soldados de infantería con inventario básico, a los fuertemente equipados jinetes, pasando por honderos o arqueros.

Carlomagno contra los sajones. Alphonse de Neuville

Carlomagno contra los sajones. Alphonse de Neuville

Además de los soldados eventuales reclutados en tiempo de guerra, en el ejército carolingio también había pelotones de guerreros profesionales a tiempo completo. Casi en su totalidad eran milicias de caballería, y su número pudo llegar a rondar los diez mil efectivos. El hecho de que fueran soldados a caballo significaba que se trataba de hombres pudientes o nobles que podían permitirse el alto coste que suponía el mantenimiento de su equipo. Podríamos estimar en unos doce mansos el mínimo necesario para poder optar a ejercer de caballero en las filas de los ejércitos carolingios, siendo la equipación necesaria una armadura completa llamada brunia, un escudo metálico, una lanza, una espada larga, un cuchillo y un carro con herramientas, además del propio caballo completamente equipado y las provisiones necesarias para tres meses de campaña. El poseer el suministro mínimo para pertenecer a la caballería también significaba tener la formación necesaria para desempeñar tal función. Mientras que un soldado de clase media o baja no era más que un campesino llamado a filas de manera puntual, un noble perteneciente a la caballería era un soldado rigurosamente entrenado desde muy joven. Su privilegiada posición social convertía a los caballeros en guerreros experimentados a los que se les exigía un papel fundamental en el desenlace de las batallas, lejos de obviar el peligro gracias a su casta. Se podría decir que en los ejércitos de Carlomagno, como ya se venía haciendo desde tiempos de su padre, a los ricos se les exigía una mayor destreza en la batalla, por gozar de mejores entrenamientos y más completos equipos.

Dentro de las filas de la caballería, existían grupos organizados de varios cientos de soldados destinados a misiones delicadas como era la defensa de estratégicos puntos fronterizos propensos a conflictos con enemigos. Estas milicias recibían el nombre de scaras, del término germano schar, que significa grupo. Estos grupos eran tropas de élite especialmente entrenadas, y estaban sometidas a estrictos métodos de organización. Además, de entre estos soldados, estaban los seleccionados para la concreta misión de proteger al soberano, y en este caso estas tropas de élite se conocían como scolas. Los miembros de las scolas constituían el más alto rango dentro del ejército carolingio, y se identificaban por sus largas capas. La escolta del rey les llevaba a tener que estar permanentemente siguiéndole, ya fuera en la corte o en campaña.

Los entrenamientos a los que se sometían los soldados de élite se centraban sobre todo en potenciar su principal ventaja, la lucha a caballo. De ahí que sus ejercicios consistieran, por ejemplo, en practicar el apeo y monta del corcel practicando la lucha con diferentes armas. Armas que, generalmente, se sustituían en los adiestramientos por otras mucho más pesadas que las reales, con el objetivo de conseguir un manejo mucho más efectivo y hábil cuando se luchase con las verdaderas. También se conocen estrategias que fingían retiradas falsas para poder sorprender a sus perseguidores maniobrando con el caballo magistralmente.

Parece algo sin duda inteligente, el hecho de aprovechar los privilegios económicos y sociales para configurar huestes efectivas y poderosas, en vez de enviar a luchar por la gloria del reino a aquellos que menos podrían aportar. ¿Fue quizá esta la clave de la eficacia de las tropas de élite del ejército carolingio?

En colaboración con QAH| Corresponsal en la Historia

Vía| Arre caballo

Imagen| Caballería, Mapa

En QAH| Carlomagno (I): el heredero medieval del Imperio Romano; Carlomagno (II): Coronación del emperador el día de Navidad

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