Reflexiones 


Criterios para escoger los mejores endulzantes (I)

 

Qué criterios debemos seguir para escoger los mejores endulzantes

Qué criterios debemos seguir para escoger los mejores endulzantes

Cuando hablamos de endulzantes nos vienen a la mente nombres como azúcar, sacarina, miel, fructosa, glucosa…pero no solemos recapacitar mucho sobre sus distintas propiedades. Normalmente endulzamos de manera algo sistemática, y digo esto porque no nos paramos a pensar si realmente necesitamos que el plato o bebida en cuestión sea más dulce ni qué consecuencias tendrá eso, sino que lo hacemos por costumbre.

Siendo honestos, no es necesario añadir ningún endulzante del tipo que sea a ninguno de nuestros alimentos, pues la glucosa y la fructosa ya están presentes de forma natural en muchos de ellos. Es decir, podemos prescindir totalmente de endulzantes externos. A pesar de esto, no se trata de dejar de disfrutar del sabor dulce ni de amargarnos, así que mejor será saber qué propiedades tiene cada endulzante y cuáles son los más idóneos para cada caso.

En mi opinión, deberíamos basarnos en tres principios a la hora de escoger nuestros alimentos: elegir alimentos integrales, es decir, que nos aporten todos sus componentes, que sean naturales y ecológicos, y que sean reales, no imitaciones.

Vamos a empezar por el azúcar. Es bien sabido que el azúcar blanco refinado que se encuentra presente en la inmensa mayoría de los productos procesados es tremendamente dañino y que, además de volvernos adictos como ya expliqué en mi primer artículo, nos desmineraliza volviendo nuestro ph más ácido y empobreciendo la calidad de nuestros huesos y articulaciones, entre otros males. Por lo tanto, no es una opción, o no debería serlo, para ninguno de nosotros. Si hablamos del azúcar de caña integral, bueno, es un producto menos manipulado que el anterior y conserva al menos una parte de sus nutrientes originales, pero tampoco sería la opción ideal porque eleva la glucosa en sangre provocando desajustes.

¿Y si es un producto “sin azúcar”? En estos casos estaríamos hablando con casi toda seguridad de productos que han sustituído los azúcares por sustancias químicas como la sacarina, el aspartamo o incluso el ciclamato monosódico para potenciar el sabor. Esto es, sin duda alguna, mucho peor que el azúcar al que sustituyen. El motivo es que estas sustancias producen desajustes químicos a nivel cerebral, son neurotóxicos porque excitan las neuronas provocando su muerte a posteriori, nos inducen a un estado eufórico que al finalizar se convierte en un bajón, nos enganchan y pueden ser causantes de problemas de atención sobretodo en los niños. Además, se ha comprobado que el aspartamo inhibe las hormonas que nos indican que estamos saciados y activa otras que nos hacen creer que tenemos más hambre, provocando un consumo exagerado de calorías y promoviendo finalmente la obesidad.

Otro ejemplo de cómo la publicidad y la industria nos engaña, es la fructosa, este endulzante artificial se encuentra de forma natural bajo el mismo nombre en las frutas y, por lo tanto, podemos pensar que no es perjudicial. Sin embargo, lo que ocurre cuando tomamos una pieza de fruta entera es muy diferente de lo que sucedería si tomaramos solo esa fructosa concentrada y refinada. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que estamos diseñados para procesar los alimentos enteros en su conjunto, con el resto de sustancias que ayudaran a la asimilación de sus componentes, y no para sintetizar uno de ellos en exclusiva. Esta fructosa dietética se comercializa como opción para diabéticos alegando que no sube la glucosa en sangre pero, lo que sí hace es aumentar los triglicéridos (un tipo de grasa que circula por el torrente sanguíneo) a expensas de sobrecargar el hígado que termina transformándola en glucosa.

Estos serían los endulzantes artificiales que no deberían ser considerados como opciones si lo que buscamos es tener una alimentación saludable, unas emociones estables y en definitiva una buena salud. En la segunda parte de este artículo presentaré las opciones más recomendables y naturales para endulzar.

Vía| edulcorantes, edulcorantes artificiales

Más información| aspartamo, sacarina, azúcar

Imagen| dulce

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