Jurídico 


Criminalidad patrimonial en los impuestos sobre Sucesiones y Donaciones y sobre el Patrimonio (II)

En el primer artículo de esta serie, hacíamos una breve introducción en la que dejábamos constancia de la existencia de paraísos fiscales así como de una nueva modalidad delictiva, la criminalidad patrimonial. En esta segunda entrega, vamos a abordar la problemática referida a las graves diferencias interregionales de fiscalidad en los Impuestos Sobre Sucesiones y Donaciones y sobre el Patrimonio.

Con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 7/2012, de 27 de diciembre, por la que se modifica el Código Penal en materia de transparencia y lucha contra el fraude fiscal y en la Seguridad Social, se introduce anexo al artículo 305 del Código Penal un subtipo agravado (art. 305 bis CP), elevándose la pena de este artículo 305 (establecida en de uno a cinco años de prisión y multa del tanto al séxtuplo de la cuantía defraudada) a prisión de dos a seis años y multa del duplo al séxtuplo de la cuantía defraudada, en cualesquiera de estos tres supuestos:

a) Si la defraudación superara los 600.000€;
b) Si la defraudación se realizara en el seno de una organización criminal;
c) Y, por último, utilización de personas (físicas o jurídicas) interpuestas.

Delito fiscalEn este tipo delictivo el que simplemente no paga, pero ha reconocido la deuda, comete únicamente una infracción administrativa del artículo 79 a) de la Ley General Tributaria. Para que se produzca la conducta tipificada en el art. 305 CP no basta, pues, el mero impago de las cuotas, en cuanto el delito de defraudación tributaria requiere, además, un elemento de mendacidad, ya que el simple impago no acompañado de una maniobra mendaz podrá constituir una infracción tributaria, pero no un delito. La responsabilidad penal surge no tanto del impago como de la ocultación de las bases tributarias o la ficción de beneficios fiscales o de gastos deducibles inexistentes. En este sentido, el elemento subjetivo característico de toda defraudación consiste en un ánimo específico de ocasionar el perjuicio típico mediante una acción u omisión, y el objetivo que consiste en aquel comportamiento activo u omisivo que mediante engaño –objetivamente el engaño idóneo será aquel comportamiento (activo u omisivo) capaz de provocar el riesgo prohibido o desaprobado por la norma, bien a través del falseamiento o del ocultamiento de los datos a la Administración Tributaria- y a través de las modalidades tipificadas produce un perjuicio en la Hacienda Pública. En conclusión, estamos ante un delito que exige la causación de un daño o perjuicio patrimonial realizado mediante engaño -idóneo según los criterios de la imputación objetiva-, astucia u otro artificio que provoque error o pueda provocarlo en la Administración Tributaria. De manera que la omisión de la declaración sólo será típica (punible) si supone una ocultación de la realidad tributariamente relevante produciendo un perjuicio en la Administración.

Por lo tanto, respecto a la omisión en la declaración de estos impuestos ocultando el patrimonio (por ejemplo, herencia oculta en paraísos fiscales), y para mayor frustración del obligado tributario en aquellas Comunidades Autónomas carentes de deducciones, si éste no asumiera su obligación de declarar conforme marca la ley, se vería abocado a una situación de incertidumbre durante un largo período de tiempo. Y es que al ser (en este nuevo subtipo agravado, art. 305 bis CP) la pena máxima de prisión de seis años, el delito no prescribe hasta los diez años (diez años y seis meses desde el fallecimiento del causante –arts. 7 CP y 67 LGT-), puesto que el plazo de prescripción del delito sigue sometido a lo que establece el art. 131 CP. Las diferencias con lo preceptuado en el artículo 305 del Código Penal son notables, teniendo en cuenta que en este precepto el delito prescribe a los cinco -mientras que la infracción administrativa a los cuatro (art. 66 de la Ley General Tributaria), en oposición a los cinco establecidos en el art. 48 del Reglamento del Impuesto de Sucesiones y Donaciones-. En todo caso, hemos de tener en cuenta que para aquellos ilícitos fiscales cometidos con anterioridad a la promulgación de esta Ley será de aplicación el “Principio de Irretroactividad Penal” de las leyes más desfavorables.

 

Vía| Artículos 305 y 305 bis CP, “Código Penal, Concordancias, comentarios y Jurisprudencia”, varios autores, Editorial COLEX. 14ª Edición, 2014; “Manual de Derecho Constitucional”, varios autores, Volumen II, Editorial Tecnos, 2ª Edición, 2007.00

Más información| Ine: Producto interior bruto regional. Año 2014

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En QAH| Criminalidad patrimonial en los impuestos sobre Sucesiones y Donaciones y sobre el Patrimonio (I)

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