Coaching y Desarrollo Personal 


Creer

creerEn algo, en alguien, en ti, en Dios, en el universo…el caso es encontrar algo que te haga sentir esa maravillosa energía que te empuja a hacer las cosas más increíbles. Lejos de la esfera religiosa -que también- a la que siempre suelen asociarse las creencias personales de cada uno, son nuestras creencias más íntimas y profundas las que nos hacen ser quienes somos.

Me gusta creer. Y me gusta dejar de hacerlo. No encuentro razón en quienes piensan que uno nace y muere creyendo lo mismo y sin dar opción al cambio. Lo divertido es todo lo contrario. Dejarse llevar por esa maravillosa fuerza que te invade cuando sientes que aquello en lo que crees, merece la pena. Y luchar por ello. Y disfrutarlo. Pero ser capaz de darse cuenta de que ese algo pierde su significado, es igualmente importante. 

Y tampoco es necesario empeñarse en cambiar el mundo, llegar a marte o conseguir la piedra filosofal -cosas que no están mal y en las que es necesario seguir creyendo-, nos vale con cosas mucho más pequeñas que nos allanen el camino. Yo creo en un buen libro, una copa de vino, cantar hasta quedarte afónico y  en la hora del vermú. ¿Pequeñeces? ¿Tonterías? Puede ser, pero son las cosas en las que creo, aparte de muchas otras, las que me hacen disfrutar, moverme, sentirme bien.

Creer es necesario para seguir avanzando, para no quedarnos quietos. Creer para disfrutar, creer para seguir, para luchar por lo que queremos. Creer para que nada nos impida intentarlo. 

Cree. A lo grande o en pequeñeces, pero no pares de hacerlo. 

Imagen| Creer

 

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