Economía y Empresa 


Créditos rápidos: qué son y cuál es su utilidad

La clave de los créditos rápidos se encuentra en el plazo de tiempo que transcurre desde que el solicitante rellena la solicitud, la analiza la entidad financiera y dictamina su aprobación o no y finalmente pone a disposición del solicitante el dinero.

Este plazo de tiempo en la actualidad se ha reducido de forma considerable pudiendo hablar de que en un plazo de unas pocas horas el solicitante puede estar disponiendo del dinero del préstamo.

A ello contribuye principalmente dos hechos:

  • Los importes solicitados en este tipo de operaciones no suelen ser de elevada cuantía.
  • Para la solicitud y la tramitación de este tipo de créditos rápidos se están empleando canales bancarios como la banca online o incluso la banca telefónica como vehículo de comunicación entre solicitante y entidad.

Ni que decir tiene que son una herramienta financiera que hace unos años no existía y que con su aparición ha ayudado a muchos clientes financieros a solventar los problemas puntuales de liquidez que le puedan surgir sin necesidad de tener que estar esperando mucho tiempo para conocer si se le concedía o no la financiación solicitada.

La aparición de los denominados créditos rápidos ha sido un claro avance dentro del mundo financiero, ya que ha ayudado a solventar muchas situaciones problemáticas e imprevistos y eso es algo que es de agradecer.

En la propia utilidad que poseen estos créditos rápidos y en sus ventajas, podemos encontrar también las desventajas que poseen.

Y es que ventajas como la rapidez, la sencillez en la forma de solicitarlo, la falta de papeleo, etc. hace que mucha gente no sea consciente en ocasiones de que se trata de un préstamo como otro cualquiera que hay que devolver a final de mes.

Se pierde la noción clara de que estos créditos rápidos también hay que devolverlos en cuotas mensuales con lo cual, psicológicamente, creen que lo que se consigue fácil, se devuelve fácil y puede que no sea así en muchos casos.

Hay que tener en cuenta que estos créditos rápidos normalmente cobran un tipo de interés más alto de lo habitual.

Un ejemplo de Crédito Rápido

Así por ejemplo si queremos ver una de las firmas pioneras en materia de créditos rápidos podemos fijarnos en Cofidis.

Esta entidad especializada en la concesión de este tipo de productos con una horquilla de importes entre los 500 y los 6.000 euros y que es el claro exponente de cómo funcionan este tipo de firmas.

Es una firma que lleva más de 20 años en este segmento de la actividad financiera de lo que se conocía antes como los créditos a distancia y que fue en su momento algo completamente revolucionario.

Hace una década se introdujo en el canal online como el futuro de este tipo de servicios y es aquí, apoyado por el canal telefónico, donde actualmente posee el grueso de su actividad.

Crédito Rápido, Crédito Compra o Crédito Proyecto son los tres productos que más comercializa Cofidis en estos momentos, en los cuales varían los importes a conceder y la finalidad o destino que tenga el dinero solicitado.

Desde 1.500, 3.000 y hasta 6.000 euros son lo que se puede solicitar en función de los créditos antes indicados y en función de estas cantidades, se analizarán los plazos posibles de devolución de los mismos.

Por lo tanto los créditos rápidos son un instrumento financiero de mucha utilidad en la economía doméstica, sobre todo, en algunas situaciones difíciles. Siempre y cuando, se sepan usar con cabeza y se soliciten solamente en ocasiones puntuales y no como forma de cubrir desequilibrios estructurales entre ingresos y gastos familiares.

 

Antonio Martín, experto del portal iAhorro.

Imagen | RealityRealtypr

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