Historia 


Corrientes historiográficas (II)

La Historia tradicional, basada en la narración de los hechos, en la que prima el impulso de las grandes figuras, empieza a ser criticada a comienzos del siglo XX. A partir de esas críticas, del cuestionamiento de esta forma de hacer Historia, surge un nuevo tipo de Historia, apareciendo un nuevo paradigma historiográfico, denominado genéricamente como Historia social. Hay diversas corrientes, con diferencias significativas, pero que comparten unos principios teóricos básicos, los cuales constituyen la base de la teoría histórica de estos investigadores. Por tanto, podemos decir que la Historia social es más o menos lo opuesto a la Historia tradicional. Frente a una teoría que se basaba en el concepto de individuo, la teoría de los historiadores sociales se basa en la presión e influencia que ejerce sobre ellos las condiciones sociales en las que viven. Lo que los historiadores tradicionales pensaban que eran las causas del por qué de las cosas, los historiadores sociales dicen que son las consecuencias. Según la Historia social, un individuo no piensa y vive con libertad nunca, ya que siempre está limitado por las condiciones sociales en las que vive.

Marc Bloch, uno de los líderes de la Primera Generación de Annales

Los protagonistas de la Historia para los historiadores sociales no son los grandes personajes ni las élites sociales, puesto que los individuos cuando actúan lo hacen siendo parte de unos colectivos sociales, nunca como tendencias individuales. Por este motivo, empieza a estudiarse a los grandes grupos sociales, y no a los individuos. Esto permite contar con nuevas metodologías de estudio, que cambian totalmente con respecto a las que había en la Historia tradicional, ya que, si el comportamiento individual reproduce tendencias colectivas, es posible aplicar métodos cuantitativos de estudio. Es decir, que los protagonistas de la Historia no son los individuos aislados, sino los grupos sociales, por lo que la Historia es la evolución de los grupos sociales. Por esto la Historia social empieza a escribir sobre los campesinos, la clase obrera, la clase media… El paradigma de la Historia social también dice que la causa de los grandes cambios históricos hay que buscarla en la acción e intervención de esos grupos sociales. Los historiadores sociales empiezan a ver a las sociedades humanas como una serie de niveles superpuestos, de tal manera que los de abajo determinan a los de arriba. Las causas determinantes de cambio en la Historia se encontrarían pues entre los niveles más bajos de esta pirámide, de una forma inversa a la que concebían los historiadores tradicionales.

Lucien Febvre, uno de los líderes de la Primera Generación de Annales

Dentro de la Historia social hay diversas tendencias. Las que mayor incidencia han tenido en los estudios historiográficos son la Escuela de Annales y el materialismo histórico. En su fase de la Historia social, la escuela de Annales cuenta con tres generaciones: la de Bloch y Febvre, la de Braudel, y una tercera generación de historiadores a partir de los 50, como George Duby, Jacques le Goff, Le Roy Ladurie… El grupo de Annales comenzó a formarse a partir de la década de 1910, partiendo de un núcleo original formado por dos historiadores jóvenes: Lucien Febvre y Marc Bloch. Eran historiadores que se percataron de la necesidad de renovación que precisaba la Historia. En 1929 crean la revista de Annales, que en su primera generación estará dirigida por estos dos historiadores. Con el tiempo acabaron controlando la Historia académica francesa, hasta el punto de decidir el nombramiento del profesorado universitario, contando incluso con su propio canal de televisión. Esta fue una de las causas que impulsó que los historiadores ocuparan el papel desarrollado por los sociólogos en otros países, como expertos en cuestiones sociales.

Fernand Braudel, el líder de la Segunda Generación de Annales

La segunda generación de Annales está encabezada por Fernand Braudel, que a la muerte de Febvre se convierte en el director de Annales y jefe de filas de la escuela. Con Braudel la escuela no solo se consolida en el terreno académico, sino también en el ámbito teórico, planteando en sus obras un intento práctico por plasmar los paradigmas empleados por la escuela. Del líder de esta segunda generación hay que destacar que, tras haber salido con vida de un campo de concentración nazi de la II G.M., escribe un libro “El mediterráneo”, que se divide en tres grandes categorías, y que es una de las obras historiográficas francesas más importantes que existen.

  1. Estudio de la Historia inmóvil: En esta parte hace un amplio estudio del marco geográfico y espacial de las sociedades antiguas en torno al Mar Mediterráneo.
  2. Estudio de las estructuras: Es decir, se centra en el estudio de los procesos económicos de larga duración, como varios siglos. Se especializa en economía del siglo XVI, y desarrolla el concepto de civilización, abarcando los cambios que ha tenido que vivir cada nueva generación de personas. En fin, estudia lo que cambia y lo que permanece.
  3. Estudio de los tipos de sistemas políticos: Aquí se van a tocar temas como las distintas clases de monarquía a través de la Historia, los cargos ocupados por los distintos grupos sociales, etc.

    Jacques le Goff, uno de los líderes de la Tercera Generación de Annales

La Historia de las mentalidades, que se encuadra en la Tercera generación de Annales, hace referencia a los sistemas de creencias o conjuntos de ideas que en la Historia tienen una persistencia más o menos larga en el tiempo, como los sistemas de creencias religiosas, que permanecen más o menos estables en el tiempo. Se parte de la idea de que en toda sociedad hay un sistema de creencias establecidas con un carácter estructural en el sentido de que no son puramente individuales, sino que forman parte de la cultura de una determinada sociedad. La Historia de las mentalidades empezó a decaer en el momento en el que apareció la Historia cultural, porque en la llamada cuarta generación de Annales comienza una crítica de la Historia de las mentalidades hecha hasta ahora.

En colaboración con QAH| Historiae Heródoto

Vía| BOURDÉ, G.; MARTÍN, H. (1992): Las escuelas históricas. Akal. Madrid; BURKE, P.  (ed.) (1994): Formas de hacer Historia. Alianza Editorial. Madrid.

Imagen| Lucien Febvre; Marc Bloch; Fernand Braudel; Jacques Le Goff

En QAH| Corrientes historiográficas: la Historia tradicional

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