Patrimonio 


Córdoba y Sevilla: recuperar el pasado andalusí

Este mes no traemos a Patrimonio grandes descubrimientos patrios, que haberlos haylos. En esta ocasión, vamos a sacar la restauración y la consolidación a la palestra, porque es uno de los grandes pilares, el más silencioso, de todos los que traemos aquí.

Córdoba y Sevilla: el pasado andalusí

Por una parte, en Córdoba han finalizado los trabajos de restauración y conservación de los baños árabes, dentro de la continuación de los trabajos de investigación arqueológica y puesta en valor de los últimos años. El baño de la calle Cara cuenta con tres bóvedas, caldera y salas anejas, reaprovechado con posterioridad en viviendas. Las viviendas encontradas son casas califales, con salones abovedados en sus crujías. Hay algunos detalles de época postcalifal, como los respiraderos de las salas, con forma de estrellas de ocho puntas. Se conservan los suelos originales, así como las canalizaciones y atarjeas.

El otro baño, el de la calle Carlos Rubio, tendría fecha de fundación posterior, almorávide (siglo XII), con un uso continuado hasta el siglo XV. La intervención ha consistido en realizar una limpieza arqueológica de paramentos y consolidación del edificio.

En la otra intervención arqueológica, muy satisfactoria, la limpieza y consolidación de paramentos en la cara oeste de la Giralda de Sevilla da muestra de la importancia de la restauración en edificios patrimoniales.

El rescate de la bicromía en los arcos lobulados

Esta fachada, tras su restauración, ha ganado luz y los detalles ahora son más visibles. Se han encontrado, además, restos y evidencias de la decoración del periodo almohade de dicho alminar: estaba enlucida en rojo y blanco.

Muy importante, a destacar, el hecho del andamio integral, que ha facilitado el estudio y el trabajo in situ a los profesionales que lo han llevado a cabo.

Detalle de restauración de uno de los capiteles

A lo largo de este tiempo se han repuesto zonas perdidas de los paños de sebqa, que pudieron perderse durante el terremoto de Lisboa de 1755. Pese a la distancia que separa ambas ciudades, debido a su gran duración y su violencia, este hecho ha marcado sin lugar a dudas a muchísimos edificios de la zona meridional peninsular.

Tras la Semana Santa, el andamio volverá a montarse, en el hastial sur esta vez, coincidiendo además con la restauración de la Capilla Real. Ambos trabajos durarán hasta final de 2018.

Como se puede ver, no solo de descubrimientos vive el patrimonio peninsular, sino de la restauración y del mantenimiento en buen estado de lo que ya tenemos, para que dure todo el tiempo posible y llegue a las generaciones venideras.

 

Vía| Diario de Córdoba, Diario de Sevilla

Más información| Wikipedia, La Vanguardia, 20 minutos

Imagen| Diario de Córdoba, Diario de Sevilla

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