Economía y Empresa 


¿Convertir tu empresa en socialmente responsable?

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) tiene como objetivo concienciar a las empresas y responsabilizarlas por su impacto en la sociedad. Es por eso que, la RSE se perfila como un elemento clave para la formulación de estrategias empresariales.

Entonces, ¿Por qué no convertir tu empresa en una Socialmente Responsable?

Es necesario, primero, entender la RSE como el conjunto de acciones que la empresa no ejecutará si éstas no están de acuerdo con los valores sociales, tal y como afirma José Luis Vega, profesor de ESIC. Marta Fernández, consultora de CSR Consulting, nos explica que la RSE está basada en cinco áreas estratégicas, como son:

Responsabilidad Social Empresarial

Responsabilidad Social Empresaria

  1. Valores y principios éticos
  2. Calidad de vida laboral
  3. Apoyo a la comunidad
  4. Marketing responsable
  5. Protección medioambiental

Añadir que, como consecuencia de la situación de crisis actual, se ha observado que hay empresas que llevan la Responsabilidad Corporativa en su ADN, tal y como nos los explica Juan Alfaro, secretario general del Club de Excelencia en Sostenibilidad, en una reciente entrevista.

Los beneficios de implantar la RSE son, por ejemplo:

  • Sostenibilidad del negocio a largo plazo: la RSE disminuye el riesgo del negocio como un todo, puesto que dichas prácticas permiten el control del negocio, disminuyendo las contingencias.
  • Valoración de la imagen y de la marca: implantar una estrategia basada en la responsabilidad social puede ser un efecto diferenciador que haga que la empresa se labre una excelente reputación entre los consumidores.
  • Mayor lealtad del consumidor: como consecuencia de lo anterior, la RSE incrementa el grado de fidelidad de los clientes.
  • Mayor capacidad de contratación y de mantenimiento de talentos: en empresas que implementan acciones socialmente responsables los empleados pueden sentirse más motivados como consecuencia de sentirse integrados en una organización que les respeta e invierte en su aprendizaje. Es por eso que la RSE también ayuda a que los talentos se mantengan en la empresa.

Pero no todo va a ser beneficioso. Como en la mayoría de las cosas, la RSE también tiene sus inconvenientes:

  • Selección de los indicadores apropiados para la medición del desempeño: la proliferación de índices de RSE confunde a las empresas y, en algunos casos, incluso paraliza su implantación.
  • Dificultad de crear una cohesión entre todos los departamentos de la empresa: para que la RSE sea efectiva, todos los departamentos de la empresa tienen que estar totalmente relacionados y el flujo de información entre ellos tiene que ser total.

Para aplicar la RSE en nuestra empresa, Marta Fernández explica siete sencillas fases:

  1. Reflexión iniial. ¿Para qué debemos mejorar?
  2. Diagnóstico. ¿Dónde estamos?
  3. Planificación. ¿Hacia dónde queremos ir?
  4. Implementación. ¿Cómo avanzamos?
  5. Monitoreo y evaluación. ¿Hemos avanzado todo lo que esperábamos?
  6. Comunicación y reporte. Así lo hemos hecho
  7. Revisión y mejora/Aprendizaje. ¿En qué podemos mejorar?

Por tanto, vemos que la RSE es una estrategia alternativa en la gestión de negocios, una forma diferente de hacer las cosas, que requiere un cambio de la cultura empresarial actual.

Vía| Infocif

Más información| Negocio Sostenible , Compromiso RSE

Imagen| Gráfico RSE , RSE

En QAH| ¿Qué papel juega la ética y la RSC en el papel del profesional?

RELACIONADOS