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Contratos administrativos típicos (II): El contrato de gestión de servicios públicos vs. el contrato de servicios

Tanto el contrato de gestión de servicios públicos como el contrato de servicios pertenecen al grupo de los contratos “típicos” recogidos en los artículos 6 a 12 del Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público (en adelante, TRLCSP).

contratación

Aunque ambos pertenecen a la misma categoría mencionada, cuya principal consecuencia es su sometimiento al TRLCSP, y su denominación es similar, presentan notables diferencias. Así, con este artículo se pretenden destacar sus principales divergencias.

El contrato de gestión de servicios públicos es “aquél en cuya virtud una Administración Pública o una Mutua de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, encomienda a una persona, natural o jurídica, la gestión de un servicio cuya prestación ha sido asumida como propia de su competencia por la Administración o Mutua encomendante”.(art. 8 TRLCSP).

Según el artículo 277 del citado texto legal, dicho contrato puede adoptar las siguientes modalidades:

a) Concesión, por la que el empresario gestionará el servicio a su propio riesgo y ventura.

b) Gestión interesada, en cuya virtud la Administración y el empresario participarán en los resultados de la explotación del servicio en la proporción que se establezca en el contrato.

c) Concierto con persona natural o jurídica que venga realizando prestaciones análogas a las que constituyen el servicio público de que se trate.

d) Sociedad de economía mixta en la que la Administración participe, por sí o por medio de una entidad pública, en concurrencia con personas naturales o jurídicas.

En relación con las prestaciones económicas, el contratista tiene derecho a las contraprestaciones económicas previstas en el contrato, entre las que se incluirá, para hacer efectivo su derecho a la explotación del servicio, una retribución fijada en función de su utilización que se percibirá directamente de los usuarios o de la propia Administración (art. 281.1 TRLCSP).

Por otra parte, los contratos de servicios son “aquéllos cuyo objeto son prestaciones de hacer consistentes en el desarrollo de una actividad o dirigidas a la obtención de un resultado distinto de una obra o un suministro”; dividiéndose en las categorías enumeradas en el Anexo II (art. 10 TRLCSP).

Pues bien, una vez definidos, a continuación se exponen brevemente sus principales diferencias:

– La clasificación se exige para determinados contratos de servicios, y no para los contratos de gestión de servicios públicos (art. 65 TRLCSP).

– Los plazos de duración contractual son muy superiores en el contrato de gestión de servicios públicos (art. 278 TRLCSP).

– Los contratos de servicios se califican como “contratos sujetos a regulación armonizada” cuando superan los umbrales previstos en los arts. 13 y 16 TRLCSP. Este hecho implica que le sean aplicables las exigencias derivadas de las Directivas comunitarias en cuanto a publicidad y recursos contractuales, que no son trasladables a los contratos de gestión de servicios públicos.

 

Vía| “La distinción entre contrato de servicios y concesión de servicios en la reciente jurisprudencia comunitaria”. José Antonio Razquin Lizarraga. Revista Aranzadi Doctrinal num. 3/2012. Pamplona, 2012.

Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público

Imagen| www.alcalalareal.es

Sonia González Uceda Escrito por el mar 14 2013. Archivado bajo Derecho Público, Jurídico.





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Sonia González Uceda

Sonia González Uceda
Estudiante de sexto de la Licenciatura Conjunta en Derecho y Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) Ver perfil completo
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