Jurídico 


Contratos administrativos típicos (I)

FirmaContratoAntes de empezar, es necesario remitirnos al artículo anterior cuyo objetivo consistía en transmitir de forma genérica la clasificación objetiva de los contratos del sector público distinguiendo entre contratos administrativos y contratos privados ex artículo 18 del Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público (en adelante, TRLCSP), para exponer los efectos prácticos más importantes de dicha distinción que se centran en la determinación del marco jurídico aplicable a cada uno de ellos.

De la lectura del artículo 19 del TRLCSP, que se encarga de definir los contratos administrativos, podemos deducir que éstos, a su vez, se dividen en dos categorías: por un lado, los contratos denominados “típicos”, que son aquéllos referidos a una de las seis modalidades contractuales enumeradas en el apartado 1.a del citado precepto; y, por otro lado, los especiales (contratos administrativos que no encajan en ninguna de las seis figuras típicas pero se engloban dentro del giro o tráfico específico de la Administración el resto de contratos).

Pues bien, este artículo va dedicado a describir brevemente dos de los contratos administrativos típicos, contrato de obras y contrato de concesión de obra pública, que, aunque pueden confundirse por su denominación, si bien presentan similitudes, también tienen diferencias con importantes consecuencias en la práctica como veremos con algunos ejemplos.

Contratos de obras: “aquéllos que tienen por objeto la realización de una obra o la ejecución de alguno de los trabajos enumerados en el Anexo I o la realización por cualquier medio de una obra que responda a las necesidades especificadas por la entidad del sector público contratante. Además de estas prestaciones, el contrato podrá comprender, en su caso, la redacción del correspondiente proyecto” (artículo 6 TRLCSP).

Algunos ejemplos de los trabajos contenidos en el Anexo I al que se refiere el artículo transcrito son: la construcción de edificios, puentes, túneles, carreteras, equipamiento de estadios, gimnasios, etc. En el citado Anexo también se aclaran algunos trabajos a los que no alcanza el contrato descrito.

Contrato de concesión de obras públicas: “tiene por objeto la realización por el concesionario de algunas de las prestaciones a que se refiere el artículo 6, incluidas las de restauración y reparación de construcciones existentes, así como la conservación y mantenimiento de los elementos construidos, y en el que la contraprestación a favor de aquél consiste, o bien únicamente en el derecho a explotar la obra, o bien en dicho derecho acompañado del de percibir un precio” (artículo 7 TRLCSP).

Así, el contrato de concesión de obras públicas, tiene por objeto la realización de las mismas prestaciones  que el contrato de obras, con la diferencia de que en el primero, la contraprestación que da la Administración es el derecho de explotación de la obra a realizar, derecho que también puede ir acompañado de un precio determinado. Un ejemplo muy común es el de contratos para la construcción de aparcamientos subterráneos o de piscinas municipales, y su posterior explotación.

 

Vía| Jesús Morant Vidal. “os Contratos Administrativos (I). Introducción y comentarios generales sobre contratación administrativa” Noticias Jurídicas, octubre 2002, Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público

Imagen| Taemperu

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