Jurídico 


Contrato billonario en una servilleta de restaurante (II)

 

Para lograr ser ciudadanos ágiles a la hora de llevar a cabo todo tipo de negocios, y acuerdos comerciales es vital conocer a fondo los requisitos básicos de cualquier tipo contrato para que lo que pensamos que es un negocio seguro, no se vea frustrado por deficiencias formales o materiales y poder así tener éxito en cualquiera de los ámbitos empresariales de tal manera que en 5 minutos, podamos cerrar un contrato simple, en la servilleta de cualquier restaurante, pero que a su vez éste sea infalible para la otra parte.

Ya en la primera entrega de esta serie de artículos, titulado Contrato billonario en una servilleta de restaurante (I)”, estuvimos analizando las figuras de la Perfección y de la consumación, y la diferencia que existía entre ambas, habitualmente confundidas.

En esta segunda entrega, veremos las figuras de la nulidad y de la anulabilidad con su casuística más común a efectos de que dicho contrato o acuerdo no llegue a ser viciado y tenga por tanto plena efectividad real, independientemente de que se haya constituido válidamente a efectos formales.http://www.dreamstime.com/royalty-free-stock-photo-broken-breached-contract-cracked-cement-symbolizing-image37791005

¿Y que es la nulidad o la anulabilidad? ¿Qué diferencias hay entre ellas?

Tanto nulidad como anulabilidad se encuentran dentro de lo que se denomina en derecho como CAUSAS DE INEFICACIA de los contratos.

Es decir, un contrato puede ser ineficaz por tener “disconformidad con la ley” o por haber recaído sobre él algunos “hechos sobrevenidos con posterioridad”,

En primer lugar hemos de saber aquellas causas de ineficacia por disconformidad del contrato con la ley pueden ser, por ejemplo:

  • Inexistencia: por faltar algunos de los elementos esenciales para su formación (los defectos formales que vimos en el artículo anterior).
  • Nulidad de pleno derecho / Nulidad radical: cuando es contrario a una prohibición legal.
  • Anulabilidad / Nulidad relativa: el contrato sufre de algún vicio o defecto que, solo a través de una acción judicial, podría ser ineficaz en todo o en parte (los supuestos de nulidad por cláusulas suelo abusivas, etc).
  • Rescisión: en estos supuestos la ineficacia viene por consecuencia de una lesión o perjuicio para las partes o para un tercero (1.290-1299 CC.).

En segundo lugar tenemos las causas de ineficacia por hechos sobrevenidos con posterioridad, por ejemplo:

  • Condición resolutoria: las partes la introducen en el contrato como garantía, “….si ocurre “X” se resolverá el contrato”.
  • Resolución: se produce por voluntad tácita de las partes, uno de los contratantes perjudicados por el incumplimiento de la otra parte, solicita la extinción del contrato con efectos retroactivos, junto a indemnización de daños y perjuicios en su caso (Aplicando el art. 1.124 CC.).
  • Revocación: El contrato deja de tener eficacia por la declaración unilateral de una de las partes, que se lo comunica a la otra.

Pero las más comunes e importantes, son la NULIDAD y la ANULABILIDAD.

¿Qué diferencias hay entre ellas?

Pues bien, al respecto, es importante saber distinguir entre dos de estas causas de ineficacia La nulidad radical o de pleno derecho y la nulidad relativa o anulabilidad.

Por un lado, la nulidad radical absoluta o de pleno derecho  (del art.6.3CC ) pesa sobre actos que, o bien son considerados inexistentes por faltarle alguno de los elementos esenciales para su formación, es decir ausencia de consentimiento, de objeto cierto y de causa a tenor del art. 1261 CC.; o bien aquellos contrarios a normas prohibitivas o imperativas y considerados ilegales.

Tanto la nulidad radical, como la de pleno derecho impide al contrato “ipso iure” producir efectos al contrato, y es considerada inexistente sin tener que acudir a la declaración judicial expresa.

Es inexistente “per se” siguiendo el máxima clásica: “Quod Nullum est nullum efectum producit” por eso (a diferencia de la anulabilidad) la acción dispone de una serie de garantías reforzadas como la imprescriptibilidad o la amplia legitimación para con terceros perjudicados, o el hecho de que no pueda ser confirmado.

La otra figura es la anulabilidad, o nulidad relativa.

Ésta implica la existencia de un contrato en el que concurriendo consentimiento, objeto y causa, y darse la circunstancia de no ser contrario a la ley, moral o buenas costumbres; sufre algún tipo de VICIO, y por ende, es susceptible de anulación por los tribunales a través del ejercicio de una acción a instancia de parte.

Estos vicios, pueden ser: error, violencia, intimidación o dolo. Biz-Sharks

Por tanto se trata de una imperfección menos enérgica que daría lugar ,en caso de probarse, a una acción de nulidad o impugnación, si es ejercitada judicialmente a tenor del art.1.300.

Al ser menos enérgica que la radical, ésta si que produce efectos, la acción prescribe a los 4 años (art.1.301CC), y es en todo caso confirmable según arts.1309 y 1.310CC. aunque de ser estimada, se produzca la retroactividad de los efectos del art.1.303CC.

Si comprendemos la base y operativa de estos conceptos, y nos familiarizamos con ellos, seremos negociadores infalibles a la hora de cerrar cualquier tipo de negocio y ganaremos peso a la hora de negociar, ya que tendremos clara la base que rige nuestro sistema, y estaremos protegidos ante una altísima seguridad jurídica por el simple hecho de haber cerrado un acuerdo o un contrato imbatible ante cualquier tribunal.

Vía | Código Civil (Noticias Jurídicas).

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En QAH | Contrato billonario en una servilleta de restaurante (I)”

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