Patrimonio 


¿Construcción o deconstrucción?

A partir del modernismo, se da en la evolución de la arquitectura, una ruptura con el pasado, con las sociedades, las culturas y tradiciones y se da una nueva arquitectura basada en la cultura del mercado y la economía. Este nuevo academicismo formal pretendía liberal al diseño de las reglas modernistas según las cuales “la forma sigue a la función”.

Ya a comienzo de los años 80 era claro que algo nuevo estaba sucediendo. Arquitectos muy diferentes, en lugares diferentes, parecían estar colocando los edificios, y pedazos de edificios en ángulos extraños de manera que se chocaran y penetraran unos con otros. Este tipo de trabajos incluía obras de arquitectos como Zaha Hadid, Richard Meier, Peter Eisenman y Bernard Tschumi.

Es entonces cuando podemos hablar de deconstructivismo,  un estilo arquitectónico que se caracteriza por la fragmentación, el proceso de diseño no lineal, la manipulación de la superficie de las estructuras y una geometría no euclidea -que distorsiona y disloca algunos principios arquitectónicos. Una estructura deconstructivista tiende a ser impredecible. Fuera de este marco teórico, diversas exposiciones y proyectos desarrollados a nivel internacional han dado a conocer este estilo que ha roto los esquemas propuestos en las últimas décadas.

La apariencia visual de los edificios de este estilo se caracteriza por un desorden controlado. Muchos críticos ven esto como un mero ejercicio formal con poco significado social, hay incluso quienes lo ven como monstruos que se alzan en la ciudades, considerando así a las obras deconstructivistas por el hecho de no ser “normales”. En esta tendencia se mezcla la falta de restricciones del arte con algo tan concreto e inamovible como son las leyes de la física, pues si se construye un edificio, este tendrá que mantenerse en pie.

No hay simples ventanas, aberturas regulares que perforan una pared sólida; más bien la pared es torturada, partida y doblada. Toda la condición de envolvente desaparece

No hay simples ventanas, aberturas regulares que perforan una pared sólida; más bien la pared es torturada, partida y doblada. Toda la condición de envolvente desaparece

Uno de sus fundadores, el arquitecto estadounidense Frank Owen Gehry, realiza sus obras frecuentemente con materiales inacabados. En un mismo edificio incorpora varias formas geométricas simples, que crean una corriente visual entre ellas. Sus diseños no son fáciles de valorar para el observador inexperto, ya que una buena parte de la calidad de diseño se encuentra en el juego de volúmenes y en los materiales empleados en las fachadas, preferentemente el metal, de manera que sólo el entendido reconoce enteramente la armonía y el diseño estructural.

Un ejemplo significativo de deconstructivismo, y de este mismo autor, es La Casa Danzante, un famoso edificio de Praga que evoca a una pareja de bailarines.

Casa danzante en Praga

Casa danzante en Praga

Sin embargo, y a pesar del importante esfuerzo, el deconstructivismo abandona rápidamente sus fundamentos teóricos para irse convirtiendo, solamente en un estilo arquitectónico influenciado por los trabajos de algunos arquitectos. A comienzos de la década de 1990 se convierte para muchos en una fuente de inspiración orientada hacia un manierismo espacial atormentado , con un gusto excesivo por las performances y en definitiva una producción demasiado mediatizada.

Aún así,  y gracias a los arquitectos ya mencionados, podemos seguir disfrutando hoy por hoy de edificios que un día lograron desafiar las leyes de la física.

Vía| Arqhys

Imagen| Gehry , Casa danzante

En QAH| Frank Gehry, un escultor que estudio arquitectura

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