Cultura y Sociedad 


Consejos para ayudar a tu perro con sus miedos

Muchos perros viven con miedos. Miedo a otros perros, a la gente, a los ruidos fuertes, a los coches… la lista es interminable. Algunas veces sabemos el origen de esos miedos porque conocemos alguna situación traumática que ha vivido nuestro perro y que le ha dejado marcado para siempre. Otras veces, sin embargo, aún cuando el animal haya estado con nosotros desde cachorro, no somos capaces de saber en qué momento exacto aparecieron esos miedos, muchas veces incontrolables e ilógicos.

Existen una serie de pautas que podemos seguir para ayudar a nuestro fiel amigo a superar, o al menos convivir con cierta armonía con sus temores. Pero debemos recordar que estos consejos son generales y válidos solo para casos poco complicados. Lo ideal, si tu situación económica te lo permite, es acudir a un educador canino certificado que aplique la mejor terapia para los miedos específicos de tu perro.

1.- Contra-condicionamiento

Conocido también como condicionamiento inverso, consite en enseñar a tu perro una acción incompatible con el comportamiento negativo que queremos corregir. Aunque esta técnica es compleja, y es mejor dejar su aplicación a los profesionales, hemos querido explicar en qué consiste de forma básica.

Imaginamos que tu perro tiene miedo a los pájaros, y que cada vez que ve uno se encoge y se esconde detrás tuyo. Una forma de corregir ésto seria enseñando una orden, por ejemplo, ‘siéntate’. Le repetimos la orden  incansablemente, hasta que aprenda de forma incuestionable a sentarse cuando se lo decimos, pase lo que pase. La próxima vez que vea un pájaro, le damos la orden de sentarse. Obviamente, no puede esconderse y sentarse al mismo tiempo. Terminará obedeciendo la orden que le reporta un sentimiento positivo, porque mientras le enseñamos a sentarse le habremos dado premios.

2.- No obligues a tu perro a enfrentarse a sus miedos

La famosa técnica de enfrentarse a los miedos para acabar con ellos tan recurrida en la psicología humana no es aplicable a los perros. De hecho, normalmente exacerba el problema. Sin embargo, ofrecer al animal una salida y darle la tranquilidad de saber que siempre va a tener salida, puede ayudar a disminuir la ansiedad y que poco a poco vaya superando la fobia. Si por ejemplo tu perro tiene miedo a saludar a extraños, y cada vez que os encontráis con alguien se esconde detrás tuyo, no le obligues a saludar. Por el contrario, deja que se esconda. Con el tiempo puede ir dándose cuenta de la falta de peligro real e ir acercándose más y más a los desconocidos. Si tú no le das importancia  a esa otra persona, ni a la situación, irá venciendo sus miedos.

Perro con miedo

3.- Conviértete en su ‘zona segura’

Muchas veces las reacciones de miedo de nuestros perros derivan de situaciones desconocidas a las que no saben hacer frente. El animal necesita tener un lugar, o en este caso una persona, a la que acudir y en la que escudarse para tener una pared entre él y esa situación nueva que no sabe que le puede deparar. Al convertirte en esa pared, le estás dando al animal una vía de escape a la que siempre puede acudir, lo que propiciará su relajación frente a situaciones ambiguas. La seguridad de que tú estás ahí le permitirá ganar confianza en si mismo y le disminuirá la ansiedad.

4.- Música

Todavía no conocemos todos los efectos que la música puede tener en los seres vivos. Recientemente se ha visto que cierta música tiene un efecto relajante en las vacas y favorece una producción láctea de mejor calidad.

En los perros, se ha visto que la música tranquiliza, ralentiza la respiración, permite un sueño más profundo y aumenta las endorfinas, que a su vez dan sensación de placidez. La música está especialmente indicada en perros con problemas de ansiedad, hiperactivos, miedosos, inseguros o… sin ningún problema. El instrumento que más reacción produce en los caninos es el piano.

 

5.- Mantén sus rutinas

La mayoría de los perros, incluso los perros equilibrados y seguros, prefieren las rutinas, los terrenos conocidos que no presentan amenazas. Para un perro temeroso, esta afición a adherirse a rutinas pre-establecidas es todavía más acusada. Intenta que tu perro no tenga que enfrentarse a nuevos escenarios sin necesidad, y procura que su zona de confort no cambie. Aunque muchas veces ésto no es posible, si que pequeñas cosas pueden hacer los cambios menos traumáticos. Imagina por ejemplo que te vas a mudar de casa. Un cambio de semejante embergadura puede ser muy traumático para un perro miedoso. No aproveches la mudanza para deshacerte de esa cama tan vieja que tiene y comprarle una nueva. Al contrario, ya que vas a cambiarle todo su entorno, deja que conserve su vieja cama, por lo menos hasta que se habitúa al nuevo hogar. Si tu perro tiene miedo a salir a la calle, no te aventures por nuevos recorridos, sino que mantente apegado a un circuito ya conocido.

6.- Feromonas caninas

Recientemente han salido al mercado una serie de productos tranquilizantes basados en la feromona canina llamada Hormona Apaciguamente Canina. Esta feromona, secretada por la zona mamaria de las hembras cuando están criando, transmite a los animales sensaciones de calma y permite la creación del vínculo madre-cachorro. Cuando los animales son adultos, esta misma feromona, elaborada de forma sintética,  favorece la adaptación a situaciones nuevas o a miedos y temores, transmitiendo a los animales el mensaje de que todo está bien. Existen suficientes estudios clínicos que demuestran su eficacia. Incluso hay clínicas y centros veterinarios que usan estas feromonas en difusor en sus instalaciones para disminuir el estrés de los animales que acuden a consulta. También existe flores de Bach para el miedo canino, camisetas que producen un efecto tranquilizador al oprimir el pecho de los animales estimulando su relajación artificialmente…

Pero recuerda consultar con un profesional si consideras que tu perro tiene un problema serio. Muchas veces las fobias no tratadas se hacen más severas con el tiempo.

Fuente | YellowBlog

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