Salud y Deporte 


Consecuencias de la diabetes en la piel. Dermopatía diabética.

Conocer la diabetes es algo complejo. A pesar de que todo el mundo conoce precaria circulación y de la aparición de úlceras que la acompañan, la mayoría desconoce la gran cantidad de alteraciones que pueden estar relacionadas con esta enfermedad y que no aparecen en todos los pacientes, pero cuya presencia es consecuencia de esta condición.

De momento no vamos a hablar de úlceras, pues se considera necesaria una entrada completa reservada para ellas; vamos a hablar de una alteración dérmica que está directamente relacionada con la diabetes: la dermopatía diabética.

Dermopatía diabética en MMII

Dermopatía diabética en MMII

Aparece en el 40% de los pacientes de más de 50 años que padecen diabetes, por lo que se asocia a una larga evolución de la enfermedad. De esta forma  se convierte el signo más frecuente. Su localización es generalmente la zona anterior de la tibia (comúnmente denominada “espinilla”), de forma bilateral y de distribución asimétrica que se presenta en su estadio inicial como una pequeña pápula o abultamiento de la piel de color rosa oscuro o marrón que finalmente se convertirá en una mácula o mancha, de color marrón y sin densidad, simplemente tiñendo la piel. Estas lesiones no suelen aparecer aisladas, sino que se inician varias en la misma localización que, en su estadio macular, se unen y logran teñir un área de piel, apareciendo como una gran mancha marrón de extensión variable. Su coloración se debe al depósito en la piel de una sustancia denominada hemosiderina (producto de la degradación de la hemoglobina) y de melanina (pigmento que le da color a la piel). Es una lesión muy típica de esta condición que solo se presenta en pacientes con diabetes.

Su causa exacta no está definida. Los estudios demuestran que es cierto que los pacientes que padecen diabetes, sometidos a un aumento del flujo sanguíneo máximo por medio de calor, tienen niveles de flujo inferiores a los de pacientes que no padecen diabetes con una diferencia de casi el 50%. Esta presencia de microangiopatía indica una reducción de las reservas de flujo sanguíneo de la piel, que a su vez plantea una hipótesis: si la piel del paciente con diabetes está menos irrigada, puede haber zonas isquémicas que tengan como consecuencia la aparición de estas manchas. Pues bien, ésta hipótesis se concluye errónea ya que investigando la isquemia como causa de la dermopatía diabética se observa que el flujo sanguíneo no es que sea inferior en las zonas donde se presentan estas manchas, sino todo lo contrario, es incluso mayor que en las zonas donde no existen lesiones. Aun así, aunque no esté causada por isquemia, la microangiopatía puede jugar un papel importante en su aparición.

Algunos autores, dada la relación de estas lesiones con la microangiopatía, sugieren revisiones oftalmológicas y renales intensivas ante la presencia de estas manchas en la piel de miembros inferiores, especialmente en los pacientes con diabetes de larga duración.

Dado que no se conoce de manera concreta la causa, no existe ningún tratamiento eficaz para la desaparición de las lesiones más que un buen control de la diabetes. Por norma general suelen desaparecer espontáneamente, incluso a medida que surgen nuevas lesiones.

 
Vía| “Skin blood flow in diabetic dermopathy” Wigington G, Ngo B, Rendell M. (2004)// “Diabetes y piel, Dermatopatía diabética.” (segundomedico.com)// “Common Hyperpigmentation Disorders in Adults: Part II. Melanoma, Seborrheic Keratoses, Acanthosis Nigricans, Melasma, Diabetic Dermopathy, Tinea Versicolor, and Postinflammatory Hyperpigmentation.” Daniel L. Stulberg, M.D., and Nicole Clark, M.D (2003)

Imagen|pmmedios.com

En QAH|14N Día Mundial de la Diabetes: conociendo la enfermedad // La diabetes y el deporte (I)

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