Economía y Empresa 


¿Conoces las claves de la “nueva economía” ?

Desde hace unos años se habla del término conocido como “nueva economía”. Este fenómeno comenzó con las primeras empresas que comercializaban a través de las TICs (tecnologías de la información y la comunicación) y de Internet como un medio novedoso para llegar a un público en el que se identificaba a potenciales compradores. Es decir, la nueva economía a modo de resumen, no es más que la utilización de Internet y otros medios tecnológicos para llegar directamente al consumidor y así reducir el número de posibles intermediarios en el proceso de compra.

NUEVA ECONOMIA

Esta nueva forma de hacer negocios se ha asentado en el último lustro.

Sin duda, esto es un fenómeno muy reciente que no para de crecer día a día. Muchos profesionales afirman que la inclusión de PYMES como empresas 2.0 hace que la diferencia entre las grandes empresas y las pequeñas y medianas no sea tan grande (hablamos en términos de información, no de costes), ya que cualquier empresa con una página web ofrece diversas posibilidades. Así podrán identificarse sus servicios o productos, formas de contacto, ubicación y tienda online, seguido de una buena estrategia de comunicación en redes sociales, que puede tener un ámbito de influencia mucho mayor y comercializar con más clientes de servicios o consumidores de su producto que con el modelo de empresa tradicional. Éste era el implantado hasta hace pocos años en las PYMES, que solo vendían o eran conocidas en un territorio determinado ya fuera local o regional.

La nueva economía no podía dejar de lado el idioma imperante en los negocios a nivel internacional, el inglés, y lo adopta en la jerga profesional a través de una serie de siglas que utilizamos en el comercio electrónico como son las siguientes:

B2B (Business to Business):

Hacemos referencia con esto a la demanda de productos entre empresas 2.0, por ejemplo, efectuar un pedido de una empresa a otra a través de Internet realizando el pago a través de la misma red.

B2C (Business to Consumer):

Hablamos del lado de la oferta de la empresa, nos referimos con esto a la venta de un producto a un particular, por ejemplo, un cliente entra en la web de una empresa y adquiere una serie de productos a través de la tienda online realizando el pago a través de medios electrónicos.

C2C (Consumer to Consumer):

Son las relaciones entre clientes que nacen gracias a la “nueva economía” y la presencia de Internet, pudiendo estos obtener mayor información sobre los productos o servicios que quieren adquirir, ya sea comparando a través de acciones en redes o simplemente en contacto con otras personas que ya han adquirido el producto o experimentado un determinado servicio para obtener una idea sobre aquello que desean. Todo esto hace que el cliente tenga mayor poder de negociación.

Siendo éstos los más destacados, existen otros como B2A (Business to Administration) para operaciones entre empresas y administración pública, C2A (Consumer to Administration) relación entre consumidores y administración pública, P2P (Peer to Peer) intercambio no comercial de archivos y B2E (Business to Employee) relación entre la empresa y los trabajadores.

También es importante recordar que toda empresa que tenga una página web y tiendas online debe cumplir una serie de requisitos legales, unas políticas de privacidad, de cookies y de protección de datos según marca la ley que regula esta actividad en Internet. Todo esto tiene su lado positivo y su lado negativo.  Si analizáramos todos los aspectos de un lado y de otro, necesitaríamos un solo artículo dedicado a ello, por eso mismo destacamos los puntos más significativos.

La principal ventaja de este nuevo paradigma es que la “nueva economía” para las empresas 2.0 crea innovadoras oportunidades de negocio con la apertura de páginas web con tiendas online abiertas las 24 horas del día. Por otro lado, como inconveniente a destacar, encontramos la inseguridad existente en la mente de muchos consumidores debido a la forma de pago a través de la red al compartir información personal de dígitos y cuentas bancarias con la empresa con la que desea operar. Eso si, para paliar este freno de seguridad en la red existen unos sellos de confianza online que son otorgados sólo a empresas que cumplen unos determinados procedimientos en su comercialización de productos y servicios a través de Internet.

 Vía| Elaboración propia.

Imagen| Nueva economía

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