Cultura y Sociedad, Historia, Patrimonio 


Conmoción en el arte, muere Tàpies

Este febrero nos decía adiós Antoni Tàpies, uno de los más reconocidos artistas de la actualidad y figura clave del panorama español del s.XX.

De formación autodidacta, apuesta desde muy temprano por su vocación y abandona sus estudios de Derecho para volcarse en el dibujo, la literatura y la música.

El estilo de Tàpies es inconfundible, él lo define como auténtico pues a lo largo de su trayectoria artística permanece coherente al sentido que ha buscado reflejar en sus creaciones. Sus obras respiran espiritualidad, las cruces evocan al simbolismo de la religión, los tonos grises y ocres a lo natural, lo poético, lo primigenio.

El artista catalán se deja influir por las vanguardias de su siglo, haciendo especial honor a Kandinsky, Pollock o Miró y Picasso, a quienes conoció personalmente. Tàpies evoluciona y en los 60 comienza a tratar en profundidad el tema de la muerte, tan recurrente en los artistas de su época debido a los acontecimientos históricos que se producen en el conflictivo siglo XX. Pero no se trata de una muerte trágica y sin sentido sino como forma de paso a nueva vida.

Todos tenemos una M dibujada en las líneas de la palma de la mano, lo cual remite a la muerte, y en el pie hay unas arrugas en forma de S; todo combinado era Muerte Segura.

Los objetos que incluye, pega y dan forma a sus piezas tienen la misión de reforzar su obra; siempre elementos sencillos que hacen alusión a la vida cotidiana.

En conclusión, podemos decir que es un artista cuya creación buscaba la reacción del público, una reacción real, que diera paso a la reflexión de quien se para a admirar su obra y busca tras los trazos de un pintor y las formas del escultor, es parar en este agitado mundo y ver más allá de lo plásticamente visible.

 

Vía| Fundación Antoni Tàpies, Descubrir el arte

Más información| Rtve, El periódico

Imagen| Naturamundi, Picassomio

 

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