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Conflictos olvidados del mundo

Cuando sale a relucir la palabra mediatización, mi mente y corazón irremediablemente se dirigen a las guerras, conflictos o revoluciones que tienen lugar en el mundo.

¿De cuántas de ellas estamos al tanto? ¿Cuántos conflictos están fuera del alcance de nuestro conocimiento? La respuesta es bien sencilla, los que nos dan a conocer los medios de comunicación (ya aprendimos la teoría que explica como los medios manejan la información, conocida como Agenda Setting), los que tienen el desgraciado honor de pasar unos días en las portadas de los periódicos.

Vestigios del conflicto sudanés

En los últimos meses hemos seguido a los rebeldes de Libia, la enquistada batalla con los talibanes en Afganistán y en menor medida, la represión en Siria. El hecho de que en Bagdad explote una bomba de desastrosas consecuencias cada semana y de que en México los narcotraficantes sigan campando a sus anchas, parece una historia del pasado.

Como por arte de magia, hemos conocido que tanto en Sudán, gracias en parte a la independencia de Sudán del Sur, como en Somalia, existen conflictos que han resultado en situaciones de ayuda humanitaria urgente, con vergonzosas hambrunas de por medio. Pero lo que no sabemos es que, por ejemplo, la Guerra Civil en Somalia comenzó hace 25 años, allá por 1986, o que el conflicto de Darfur, región de Sudán, desplazó a cerca de 3 millones de personas y acabó directa o indirectamente con la vida de 400.000 personas.

Pensabamos que en nuestro mapa de Europa, tras una agitada década de los 80 y 90 con la reunificación de Alemania, la disolución de la URSS y Checoslovaquia y la guerra de Yugoslavia, todas las fronteras habían quedado bien limitadas. Uno de los últimos cambios, sin embargo, se produjo en 2008 con la declaración de independencia de Kosovo. Independencia no reconocida por 5 de los Estados Miembros de la Unión Europea, entre los que se encuentra España. Pero 3 años después, la situación de la minoría serbia del norte de Kosovo ha empeorado sobremanera, con el consiguiente avivamiento del conflicto, poniendo en peligro todos los esfuerzos realizados por la Comunidad Internacional desde el final de la Guerra en 1999.

Escombros de una iglesia ortodoxa serbia en territorio kosovar.

Este mes, además, se cumplen 3 años de la Guerra de Osetia del Sur, que junto con Abjasia, declaró una independencia que sólo ha sido apoyada por 5 Estados Miembros de la ONU ( Rusia, Venezuela, Nicaragua, Vanuatu y Nauru). El viaje a estas dos regiones se encuentra totalmente desaconsejado desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de España, de hecho, el acceso a las mismas es imposible desde la frontera con Georgia.

Unos kilómetros más al sur en el Caucaso nos encontramos con Nagorno-Karabakh, región disputada entre Azerbaijan y Armenia y que tras la declaración de independencia en 1992 y  la contienda entre ambos países entre 1992 y 1994 está controlada por el ejercito armenio. Lo más curioso de esta declaración de independencia es que ni tan si siquiera Armenia la ha reconocido. Este conflicto podría enmarcarse, asimismo, dentro de los conflictos congelados, ya que la situación no ha cambiado en absoluto, ni para bien ni para mal, desde el alto el fuego en 1994.

Otro de los conflictos olvidados/congelados que se nos viene a la cabeza y que se encuentra dentro de las fronteras de la Unión Europea es el de Chipre. Desde 1984 un tercio de la isla está bajo control turco, proclamando la República Turca del Norte de Chipre, siendo Turquía el único país de la ONU que la reconoce. Los esfuerzos de Naciones Unidas han sido fútiles a la hora de encontrar una solución. En 2004, el conocido como plan Annan ( el entonces Secretario General de las Naciones Unidas) formuló un Estado unido con dos federaciones, pero a pesar de que fue aprobado por los turcochipriotas en referendum, en el referendum promovido en  la parte grecochipriota de la isla fue rechazado.

La lista de conflictos olvidados no tiene fin: Chechenia, Birmania, Yemen, Korea, Sahara, Pakistán, India…pero seremos un poco más optimistas citando a Gloria Fuertes: “ lo mejor del olvido es el recuerdo”.

¿Qué significa, por tanto, un conflicto olvidado?

La conclusión es clara, vivimos en un mundo en el que la vida de unos soldados o de unos civiles tiene más valor que la de otros, la indiferencia ante la muerte de inocentes sigue siendo uno de los hechos más crueles de la naturaleza humana.

Lo que no se ve, no se oye, no se siente, desgraciadamente no existe. Por lo que es hora de hacer un ejercicio de reflexión y pensar en qué grado de desinformación nos encontramos. La complejidad del mundo en el que vivimos se ve plasmada en estos conflictos, es aquí cuando desde nuestra silla o sofá nos tenemos que plantear en que modo queremos afrontarlos.

Vía| Conflitti Dimenticati

En QAH| La Agenda Setting o cómo los medios manejan la información

Imagen| UNEP ( United Nations Environment Program), Spanishred

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