Actualidad Jurídica, Derecho Penal, Jurídico 


Condenado a un año de prisión por humillar a víctimas del terrorismo en Facebook

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo considera culpable, de un delito de humillación de las víctimas del terrorismo a un joven que en su Facebook, publicó “Gora ETA. Libertad presos políticos, Miguel Ángel Blanco mejor muerto”. Semanas más tarde, el condenado publicitó en la misma red social una fotografía con la leyenda “ETA EUSKADI TA ASKATASUNA” añadiendo que “el zulo de Ortega Lara tenía más metros cuadrados que donde viven muchísimos españoles”.

La Audiencia Nacional, el veinticinco de mayo de dos mil quince, dictó sentencia condenado al joven a dos años de prisión por un delito de enaltecimiento del terrorismo y de humillación a las víctimas. Todo ello en base a las siete expresiones y fotografías sobre determinadas personas condenadas por pertenecer a la organización terrorista GRAPO y a otras que habían sido víctimas de delitos de terrorismo.

enaltecimiento

#actualidadQAH

Finalmente, el Tribunal Supremo rebajó la condena a un año de prisión. Tras el examen individualizado de los mensajes y un ejercicio de ponderación de las libertades de expresión e ideología política, que se encuentran en conflicto con la norma penal; el Tribunal Supremo llega a la consideración que cinco de los mensajes no son delictivos. Igualmente, las cinco expresiones están dentro del ámbito constitucional del derecho a la libertad de expresión así como el derecho a la libertad ideológica, reconocidos en los artículos 20 y 16 de la Constitución respectivamente. Se entiende que éstas son reflejo de la sintonía de ideología, por parte del condenado con determinados presos, de coincidencia en sentido político, así como de solidaridad con su situación de privación de libertad.

En lo relativo a los dos mensajes restantes, éstos entran en la conducta típica del artículo 578 del antiguo Código Penal. El precepto señalado sanciona dos conductas diferenciables aunque con un denominador común, su referencia al terrorismo. En primer lugar, sanciona el enaltecimiento o la justificación del terrorismo. Dicho precepto obedece a una concreta ratio legis, reforzar la tutela en los delitos de terrorismo, sancionando conductas que no son terroristas per se, sin embargo las favorecen. En segundo lugar, la norma castiga la emisión de manifestaciones o la realización de actos de desprecio, descrédito o humillación de las víctimas o familiares de delitos de terrorismo.

En este sentido, hay que destacar que la humillación o desprecio hacia las víctimas, afecta directamente a su honor y su dignidad. Las expresiones que manifestó no encuentran justificación en la libertad ideológica o de expresión, pues encierran un desprecio hacia las víctimas del terrorismo, implicando su humillación. El amplio margen que se proporciona a la libertad ideológica no tiene “más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley” mientras que la libertad de expresión encuentra su frontera “en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia”.

Incuso la sentencia establece que la divulgación de los mensajes en una red social hace de este un dato accesible un número considerable de personas, lo que produce que no se pueda aceptar la minimización por parte del recurrente sobre los escasos seguidores de su cuenta. También precisa que tampoco es exigible que la víctima llegue a tener conocimiento de la conducta.

Vía| Poder Judicial España

RELACIONADOS