Derecho Mercantil, Jurídico 


Conchita Wurst y las marcas registradas

El pasado 10 de mayo se celebró en Copenhague la final del  LIX Festival de la Canción de Eurovisión, donde resultó vencedora Conchita Wurst, el personaje artístico creado por el cantante austríaco Thomas Neuwirth. Desde esa fecha se han llevado a cabo en Europa hasta 5 solicitudes de marca con el denominativo ‘Conchita Wurst’ para distinguir distintos productos y servicios, en lo que parece ser un intento por hacer caja gracias a la notoriedad conseguida. Pero ¿Cómo resuelven las oficinas de propiedad industrial estos conflictos?

Uno de los productos que ya están en el mercado

Uno de los productos que ya están en el mercado

Es habitual que, tras un evento en el que una persona gane especial notoriedad, se solicite por tercero marcas con el nombre de esta persona, para capitalizar esta fama sobrevenida. Esto ocurre con cantantes, actores, deportistas e incluso con los miembros de las Familias Reales. Podemos ver, por ejemplo, que pese a que apenas hace unos días del anuncio de la abdicación del Rey Juan Carlos I, ya se ha solicitado en España la marca Universidad Privada Rey Felipe VI (Marca M3514104, solicitada el 4 de junio de 2014).

En ocasiones, estas solicitudes las llevan a cabo los legítimos titulares con la intención de protegerse frente a terceros que puedan intentar registrarlas. Algunos de los que han procedido a estos registros son David Beckham, Alejandro Sanz y la propia Casa de Su Majestad el Rey, que procedió a registrar diversas marcas en el pasado.

En primer lugar, la normativa europea (y su transposición en España) protege los casos en los que alguien registra el nombre o el seudónimo de una persona como marca. Así se incluye en el artículo 9.1.b) de la Ley de Marcas española, que indica que “sin la debida autorización, no podrán registrarse como marcas […] el nombre, apellido, seudónimo o cualquier otro signo que para la generalidad del público identifique a una persona distinta del solicitante.

Esta prohibición relativa de registro tendrá que ser alegada por el perjudicado, en este caso, la persona cuyo nombre, apellido o seudónimo ha sido “copiado”, es decir Thomas Neuwirth.

Esta vía puede ser utilizada únicamente por aquellos cuyo nombre sea reconocido habitualmente por el público. Esto quiere decir que, si se registra el nombre de una persona que no es notoriamente conocida, éste no podrá actuar contra el registro alegando dicho artículo.

Imagen| Conchita Wurst

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