Economía y Empresa 


¿Cómo vender la calidad total a empresarios y directivos?

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¿Qué es la calidad?

En el mundo empresarial, la competencia es cada día más agresiva, la tecnología más barata y sofisticada, con el consiguiente ahorro de costes y de tiempos, y el cliente, mejor informado y más cualificado, es cada vez más exigente.

Para que una empresa sea competitiva y tenga una buena participación en el mercado, los productos y los servicios deben producirse siguiendo tres principios fundamentales: primero, realizarse en menos tiempo; segundo, tener unos costes cada vez más bajos; y tercero, poseer una calidad cada vez mayor.

Ésta es la única forma de que dispone la empresa para estar segura de que sus clientes quedarán satisfechos con los productos y los servicios, ya que en la actualidad a una empresa no sólo se le exige que asegure la calidad de sus productos y servicios en el momento de la venta, también se le pide que garantice su calidad cuando ya están en poder de los clientes.

¿Qué es la calidad?

Para definir la calidad, existen dos puntos de vista: la calidad vista desde el interior de la empresa, y la calidad vista desde el exterior, esto es, por el cliente.

La calidad vista desde dentro se denomina «calidad técnica integral» o «calidad interna» y consiste en ofrecer productos y servicios que son técnicamente perfectos y que responden con precisión a las especificaciones y estándares técnicos establecidos dentro de la empresa. La calidad interna se puede «comprar» (mejores profesionales, más medios, mejores máquinas, etc).

La calidad vista desde fuera se denomina «calidad externa» y consiste en ofrecer productos y servicios que son técnicamente perfectos, que responden con precisión a las especificaciones y estándares técnicos establecidos dentro de la empresa, y que satisfacen las expectativas de los clientes. La calidad externa no está a la venta, su implantación y gestión es una decisión que debe tomar la dirección de la empresa cuando llega al convencimiento de que la calidad la marcan los clientes y que sólo de ellos depende el futuro de su empresa.

Historia y presente de la calidad

El término «calidad» ha ido evolucionando, ya no solo se aplica a los plazos de terminación, a los procesos de fabricación/operaciones y sus procedimientos, ni es tan solo una herramienta de gran eficacia que nos ha permitido crear sistemas de aseguramiento de la calidad a nivel interno, hoy en día la calidad total es la única manera para mantener y consolidar a los clientes, y  no basta con asegurar la calidad sólo a nivel interno.

Para crear conciencia de la importancia de la calidad total, de forma que la gestión de la calidad se integre en la cultura de la empresa y sea responsabilidad de todos, la empresa debe iniciar un proceso que se divide en dos etapas:

  • Crear conciencia de los costes que genera la no-calidad. Con este paso, se demuestra que la no-calidad resulta más costosa que la calidad y consta de varias acciones: Cuantificar los costes reales de la no-calidad, acometer todos los problemas y la mejora continua problema por problema.
  • Que toda la empresa asimile la calidad. La calidad total sólo se alcanza cuando toda la empresa, con el apoyo decidido de la alta dirección, está orientada a la calidad. Consta de varias actuaciones: la dirección asume la responsabilidad práctica por la calidad, se implanta la planificación estratégica de la calidad, auditoría de la empresa, difusión en la empresa de las ventajas de la calidad y Formación.

La Calidad Total existe y  se puede alcanzar cuando toda la empresa, con el apoyo decidido de la alta dirección, está orientada a la calidad, de forma que la gestión de la calidad se integre en la cultura de la empresa y sea responsabilidad de todos, que toda la empresa asimile la calidad.

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Más información| ¿Cómo medir la calidad en la cifra de resultados? 

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En QAH| , ¿Cómo puede ayudarnos la tecnología a mejorar el marketing?, La importancia de la cultura empresarial en las PYMES


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