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¿Cómo valorar una startup? (II)

En la pri700px-startup_financing_cycle-svgmera parte vimos dos métodos de valoración para startups: Descuento de Flujos de Efectivo y Venture Capital. En este segundo artículo veremos otras tres modalidades que, dependiendo de las características de la empresa, pueden ser muy efectivas para la valoración final ya que corrigen posibles errores u omisiones de los modelos anteriores.

El primero de ellos es conocido con el nombre de Seller’s Discretionary Earnings. Aunque este modelo se usa normalmente para la compra-venta de negocios, para valorar startups puede ser interesante en los casos en que un accionista entre en la empresa con un paquete de acciones importante. La mecánica es muy parecida a la de Descuento de Flujos de Efectivo, pero con correcciones. Estos ajustes se refieren a todos los gastos (o ingresos) que no son necesarios para el funcionamiento de la empresa. Por ejemplo, el sueldo del CEO/fundador es un gasto que se podría suprimir y poder reinvertir en la sociedad si alguien tomara el control de la sociedad, o gastos no recurrentes previsto para los próximos ejercicios que pudieran ser suprimidos. Todos estos ajustes se hacen a partir del nivel de EBITDA y después de descuentan los flujos futuros al presente. Después, con la media aritmética de todos estos valores, de multiplica por el Seller’s Discretionary Earnings Multiple (usando como referencia el Business Reference Guide, probablemente la mejor guía para múltiplos comparables), obteniendo así un valor teórico para la empresa.

El segundo método está basado en datos obtenidos directamente de balance. Se pueden distinguir dos tipos de valoraciones: la primera de ellas es el valor del patrimonio neto que tiene la empresa que, dividido entre el número de acciones, nos dará un valor por acción. La segunda es teniendo en cuenta todos los activos que tiene la empresa y corrigiendo por aquellas deudas que tenga tanto  corto como a largo plazo.

El último método es conocido con el nombre de Grodon Shapiro. La intuición que hay detrás de la fórmula (expuesta debajo) es que el valor teórico por de una acción es igual a los dividendos entre el exceso de crecimiento de los dividendos respecto a la asa “libre” de riesgo de mercado. Así, se llega a un valor total de la empresa que, dadas una serie de circunstancias, puede ser de gran utilidad, sobretodo en esos casos en que el comprador tome el control de la empresa, al igual que el modelo de Seller’s Discretionary Earnings.

 P0 = D/k-g

P0 = Valor teórico de la acción

D = Dividendo por acción

K = Tasa de descuento de mercado

G = Tasa de crecimiento de dividendos

Para finalizar, modelos de valoración hay muchos, pero hay que analizar profundamente todas las características de la empresa para ver cuáles se ajustan más a su realidad. Por ejemplo, no se puede usar el mismo modelo en una empresa tecnológica donde el know-how es su principal activo a otra que tenga una fábrica con maquinaria y que prácticamente no necesite personal para operar. Aunque pueda no parecer importante, una correcta valoración puede ser la diferencia entre conseguir, o no, esa financiación que se necesita.

Vía|Mynbestcrowdfunding

Imagen|conectadok.openbank.universia.es

En QAH| Cómo valorar una startup(I), ¿Qué errores debe evitar una start-up?

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