Tecnología y Social Media 


Cómo utilizar Dropbox en nuestro espacio de trabajo

Dropbox

Dropbox es un archiconocido servicio de alojamiento de archivos multiplataforma en la nube, que permite almacenar y sincronizar archivos en línea y entre computadoras y compartir archivos y carpetas entre usuarios.

Su funcionamiento permite a una persona que maneja aplicaciones y datos en distintos PC o dispositivos tener un punto de almacenamiento común, donde se mantiene actualizada la información y se asegura el acceso a ella independientemente del lugar en que se encuentra el usuario. Por otro lado, la posibilidad de compartir archivos y de controlar con quién los compartes hace de este tipo de herramientas algo imprescindible para el trabajo en grupo.

Utilizar el cliente para PC facilita el trabajo con Dropbox y nos hace ganar espacio

El registro y la instalación del software son muy sencillos, a través de www.dropbox.com. Una vez hecho el registro, conviene descargar e instalar el software que nos permite gestionar la cuenta. Este software nos permite elegir una carpeta de nuestro ordenador y convertirla en la carpeta que contendrá la información almacenada en Dropbox. La mejor idea será elegir una que creemos específicamente para esta herramienta, para mantener más controlado lo que estamos compartiendo con los demás. Así, todo lo que copiemos en esa carpeta se subirá automáticamente a nuestro espacio en Dropbox, y lo tendremos a nuestra disposición desde cualquier otro ordenador o dispositivo conectado a Internet.

Una característica interesante es que si utilizamos una cuenta gratuita (nos dan 2 GB de espacio) podemos ir aumentando la capacidad de nuestra cuenta en Dropbox de manera muy sencilla. Como ejemplo, simplemente recorriendo todos los asistentes que nos indican en la propia web de Dropbox pasamos de los 2 GB iniciales a 2,5 GB. Y por cada usuario al que invitemos a unirse a Dropbox, los dos ganaremos 500 MB más de espacio (hasta un límite de 18 GB).

Las funciones más útiles de esta herramienta son:

  • Tener nuestros ficheros en un espacio accesible desde cualquier lugar. Por ejemplo, si utilizamos un ordenador en el trabajo y otro en casa, podemos usar nuestra cuenta Dropbox para intercambiar ficheros entre uno y otro, sin recurrir a las peligrosas memorias USB.
  • Acceder a nuestros ficheros desde distintos dispositivos, instalando el cliente Dropbox en nuestra tablet Android, en nuestro iPad o iPhone o en nuestra Blackberry. Podemos, por ejemplo, guardar en nuestro Dropbox la presentación de mañana desde el PC, y en el trayecto al trabajo descargarla a la tablet y repasarla.
  • Compartir archivos con otros usuarios, bien directamente desde nuestra cuenta en la web de Dropbox, o bien simplemente creando una cuenta específica para un proyecto en concreto y haciendo que nuestros colaboradores se instalen el cliente de Dropbox accediendo con ese usuario compartido.

Via | Dropbox

En QAH| ¿Qué nos ofrece Internet para trabajar en grupo?

 

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