Cultura y Sociedad 


Cómo usar una prensa francesa correctamente

El café hecho con cafetera de émbolo es una verdadera delicia. El café es muy susceptible a los cambios de temperatura, luz, oxígeno y tiempo, con lo que el café preparado con cafeteras automáticas es visto como una salida conveniente, pero de poca calidad.

Para un mejor resultado, el café utilizado debería ser recién molido, ya que una vez se rompe el grano, el café se oxigena y pierde muchas de sus propiedades más únicas en cuestión de minutos. El tiempo de preparación también debería ser medido apropiadamente, puesto a que una sobre-extracción puede darle un sabor demasiado amargo al resultado.

Por eso, recomendamos seguir los siguientes pasos al pie de la letra, especialmente si es vuestra primera vez utilizando la cafetera de émbolo. El café resultante será el de más calidad que hayáis preparado mucho. Además, la prensa francesa da paso a cierto grado de personalización: es muy posible que una vez pruebes el resultado, no puedas volver atrás.

Paso a paso con la prensa francesa

  1. Puedes empezar con un molido muy rugoso: algunos molinillos de café ya lo tienen configurado. El resultado debería consistir de granos molidos en pedazos gruesos y desiguales, de una apariencia entre sal gorda y almendra troceada.

En caso de no tener molinillo de café, puedes utilizar una trituradora o batidora. Los tiempos de triturado deberían ser muy cortos, y deberías agitar el contenido para que el “molido” se haga de manera más o menos bien distribuida, lo más similar posible al molido para prensa francesa.

Te recomendamos también de tomar notas de tu molido, para hacer los ajustes necesarios con la práctica: puedes hacer un molido más fino si tu café parecía demasiado suave, o más rugoso si el café tenía sabores demasiado amargos e incluso desagradables.

Mientras que hay un máximo de cantidad que tu prensa francesa puede hacer, no hay un mínimo. Una buena proporción de café y agua es de 60 a 70 gramos de café por cada litro de agua (es decir, una proporción de 1:16 y 1:14). Deberás decidir qué cantidad de café quieres y adaptar tus cantidades.

  1. Recomendamos que utilices agua filtrada. Una vez ésta esté hirviendo, espera unos 30 segundos antes de verterla en tu cafetera de émbolo.

Puedes utilizar un poco del agua hervida para calentar la prensa francesa antes de echar los granos de café. Este truco te servirá para obtener una extracción más gradual, con lo que el café, dicen los expertos, sabrá mejor.

  1. Pon tu temporizador marcando los cuatro minutos y añade el agua. A algunos les gusta añadir la suficiente agua como para que cubra los granos de café, dejar reposar medio minuto, remover y añadir el resto de agua.

Aun así, lo importante es lo que hagas con la mezcla después de añadir el agua a la prensa francesa: si sólo esperas que el café se extraiga, obtendrás un café sin vida, porque el gas que sea liberado por los granos hará que esos queden flotando en la parte superior de la mezcla.

Eso significaría que el café no es extraído de forma uniforme. Recomendamos que vayas removiendo la mezcla suavemente cada poco tiempo. En los cuatro minutos mencionados, el café debería estar preparado: lo sabrás cuando la mayoría de los granos hayan dejado de flotar y estén descansando en el fondo.

  1. Antes de bajar el émbolo de la prensa francesa, puedes elegir: ¿te gusta el café más bien fuerte? Si es así, puedes dejar la mezcla trabajando hasta que todos los granos hayan dejado de flotar, uno o dos minutos más. Ten en cuenta que el molido tiene que ser rugoso, si te sale demasiado fino estará sobre-extraído una vez hayas dejado pasar más de 3 o 4 minutos.
  1. Una vez hayas decidido que es tiempo de interrumpir la extracción, puedes bajar el émbolo. Ten en cuenta que el proceso de la cafetera de émbolo es lento y suave, con lo que bajar el émbolo debería serlo también. Un movimiento brusco podría acelerar la extracción y añadir sabores demasiado amargos. Baja el émbolo suavemente.
  1. Una vez hayas bajado el émbolo de la prensa francesa, lo ideal es que retires el café que ha resultado de la cafetera. De esta forma, la extracción será interrumpida completamente, y evitarás que el resultado sea “contaminado” por el calor residual del café preparado.

Te recomendamos también que lo consumas inmediatamente: el café se oxigena muy rápidamente, como ya te hemos explicado, con lo que no querrás dejarlo reposar mucho más tiempo antes de consumirlo.

* Vía|CafeterasExpress.net
* Más información|Guía completa
* Imagen|Bryan Mills (Flickr)

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