Economía y Empresa, Jurídico 


¿Cómo surgió el libre mercado? (II): El sistema de precios.

milton-friedmanProbablemente el lector haya oído hablar, en más de una ocasión, de la famosa mano invisible. Tras este  concepto, acuñado hace más de dos siglos por el padre de los economistas, Adam Smith, se encuentra la piedra angular de cualquier economía de mercado: el sistema de precios. El presente artículo tiene por objeto desentrañar las funciones que tal mecanismo fundamental desempeña en nuestro día a día. Para ello, contaremos con las aportaciones intelectuales del economista estadounidense Milton Friedman, figura clave de la Chicago School y Premio Nobel de Economía en 1976. En su obra más conocida, Libertad de Elegir” (1979), Friedman da a conocer los principios fundamentales del liberalismo económico, poniéndolos al alcance de los no iniciados.

 

Antes de entrar en materia, realizaremos una advertencia: para que el sistema de precios opere adecuadamente, resulta esencial que exista un marco institucional que salvaguarde la propiedad privada y la libre empresa; que reconozca como pilar básico del ordenamiento jurídico los contratos voluntarios entre ciudadanos libres e iguales. De hecho, la clave de bóveda sobre la que se asienta el liberalismo económico es la siguiente: si un intercambio entre dos partes es voluntario, no se llevará a cabo a menos que ambas crean que dicho intercambio les beneficiará. Por tanto, el funcionamiento de la sociedad no se basa, en la lucha de clases postulada por Marx y Engels, sino en la cooperación voluntaria entre individuos que buscan su interés personal. Ante las furibundas críticas que tal concepto puede suscitar, Friedman se expresa de este modo:

 

El interés personal no equivale al egoísmo miope, sino que engloba todo cuanto interesa a los participantes en la vida económica, todo lo que valoran, los objetivos que persiguen. El científico que intenta ensanchar las fronteras de su disciplina, el misionero que se esfuerza por convertir a los infieles a la verdadera fe, el filántropo que trata de aliviar los sufrimientos del necesitado, todos ellos procuran colmar su interés personal de acuerdo con sus propios valores”.

 

A continuación glosamos las tres funciones principales que Friedman atribuye a los precios, elemento al que sitúa como auténtica piedra angular en la organización de la actividad económica.

 

libertad-de-elegir-por-milton-y-rose-friedman-liberalismo-e_MPE-F-2912596215_072012En primer lugar, los precios transmiten información valiosísima para los operadores económicos interesados en utilizarla, desde los compradores finales a los fabricantes y en sentido inverso. Datos como el nivel de demanda, la calidad relativa del producto o el coste de los factores empleados en su producción, hacen posible que las necesidades de los consumidores se vean satisfechas del modo adecuado, en el momento y lugar precisos. Asombrosamente, para la correcta transmisión de esta ingente información no se requieren complejos sistemas informáticos, ni rígidos protocolos burocráticos que se encarguen de distribuirla. Solo es necesario un ingrediente: el interés particular en transmitirla y obtenerla.

 

En segundo lugar, los precios procuran a los intervinientes en la cadena de valor (empresarios, trabajadores, proveedores, etc.) los incentivos necesarios para satisfacer la demanda de un determinado bien o servicio. Así, el mercado premiará a los operadores económicos que satisfagan sus necesidades de la forma más eficiente posible, remunerando la aportación de los recursos productivos más valiosos –trátese de la función empresarial, el trabajo o el capital físico- mediante precios más elevados. Ello hará que los operadores económicos, atraídos por su interés personal, tengan motivos –incentivos– para emplear su tiempo –recurso escaso- en las actividades más valoradas por la sociedad.

 

Por último, y en estrecha conexión con lo anterior, los precios juegan un papel esencial en la distribución de la renta entre los individuos que componen la sociedad. Como acabamos de explicar, la renta –diferencia entre ingresos y costes- consiste fundamentalmente en un pago directo por los recursos productivos que poseemos. En última instancia, las elecciones voluntarias de los consumidores condicionan la distribución de la renta en cualquier sociedad, al determinar los precios de mercado para los diferentes artículos y la consiguiente remuneración de los factores utilizados en su fabricación.

 

En definitiva, los precios son un elemento insustituible en cualquier sistema económico, no solo en los países occidentales. La mejor prueba de su eficacia en el desempeño de las tres funciones estudiadas es que ni siquiera las economías planificadas de la órbita comunista han logrado prescindir totalmente de él. En la práctica, la economía sumergida ha constituido el último recurso del mercado para operar eficazmente, al margen de las regulaciones estatales, cuando éstas imponen trabas asfixiantes a la actividad económica. En el siguiente artículo de esta serie analizaremos el papel que debería jugar el Estado en una economía de mercado, así como las disfunciones generadas por la intervención excesiva del sector público.

Vía| “Free to choose. A personal statement” (1979). Milton Friedman; ¿Cómo surgió el libre mercado? (I): IntroducciónEl puro y la chistera.

Imagen| Milton Friedman; precios; Free to Choose.

Vídeo| YouTube: Free to choose (1979). Serie de documentales que dio origen a la obra escrita por Friedman.

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