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¿Cómo sobrevivir al trabajo a turnos?

 

¿Como sobrevivir al trabajo a turnos?

El sueño normal es un fenómeno nocturno, de 7  u 8 horas de duración que comprende dos tipos de actividad eléctrica cerebral: una de sueño lento y una de sueño rápido. Durante la primera fase se da un período inicial de sueño ligero y un segundo período de sueño profundo, en el que las constantes fisiológicas y el tono muscular disminuyen. Esta fase del sueño permite la recuperación física del organismo. La fase de sueño rápido, o sueño paradójico (sueño REM), es la que permite la recuperación psíquica. Durante esta fase, que se repite unas cuatro veces durante el sueño nocturno, aumentan las constantes fisiológicas, metabólicas y endocrinas; aparecen una serie de movimientos oculares rápidos (fase MOR o REM, del inglés: rapid eyes movement) y se produce la actividad onírica.

Para recuperarse de la fatiga diaria es necesario dormir, con variaciones individuales, alrededor de siete horas durante la noche, de manera que puedan darse todas las fases del sueño y se facilite la recuperación física durante las primeras horas de sueño, y la recuperación psíquica en las horas siguientes.

En el trabajo a turnos, sin embargo, esto no es posible, ya que el sueño se ve alterado, no produciéndose nunca una adaptación plena al cambio horario. Por ejemplo, en el turno de mañana, al tener que despertarse demasiado pronto y acortar las últimas horas de sueño, se reduce el sueño paradójico, mientras que en el turno de noche, al alterar el ritmo sueño/ vigilia, y a causa de la mayor dificultad de dormir de día se observa una reducción del sueño profundo, con lo que se dificulta la recuperación de la fatiga física. Los empleados a turnos suelen dormir entre 1 y 4 horas menos que el resto.

El desorden cronobiológico que provoca la turnicidad se expresa en múltiples síntomas y patologías: alteraciones de tipo nervioso (dolor de cabeza, irritabilidad, depresión, temblor de manos, insomnio y trastornos del ritmo del sueño, etc.), enfermedades digestivas (náuseas, falta de apetito, gastritis, úlceras, etc.), incremento del consumo de drogas sociales (café, tabaco, alcohol, psicofármacos), hipertensión, reducción de la capacidad inmunológica. Las encuestas apuntan a un 10% de trastornos en los trabajadores del turno de mañana, un 7% en los del turno de tarde y un 35% en los del turno de noche. El grado de perturbación está condicionado con la edad, el tipo de trabajo, sistemas de turnos, nivel de atención médica, factores del entorno del hogar y el ruido local. Otro factor importante en el desarrollo de estos efectos es la desincronización del ritmo de actividad social y familiar. La turnicidad aumenta la siniestralidad laboral por una disminución en la capacidad atencional, en la velocidad de reacción y en la toma de decisiones, especialmente entre las 3 y las 6 de la madrugada, hora en que las funciones fisiológicas se hallan en su punto mas bajo.

No hay que olvidar nunca que la biología del ser humano es diurna, y que el trabajo a turnos supedita la naturaleza humana a la organización del trabajo.

Mejorar las condiciones del trabajo a turnos supone actuar a nivel organizativo y, aunque no existe el diseño de una organización de turnos óptima, pueden establecerse unos criterios para conseguir unas condiciones más favorables. La actuación debe basarse, principalmente, en intentar respetar al máximo los ritmos biológicos de vigilia-sueño y alimentación, así como las relaciones familiares y sociales. Las recomendaciones mas aceptadas son:

– Los turnos deberán respetar al máximo el ciclo de sueño, evitando que el turno de mañana empiece a una hora demasiado temprana. En cuanto a la duración de cada ciclo, actualmente se tiende a realizar ciclos cortos (se recomienda cambiar de turno cada dos o tres días), pues parece ser que, de esta manera, los ritmos circadianos apenas llegan a alterarse.

– Sentido de la rotación: Generalmente se prefiere el sentido natural: mañana-tarde-noche al inverso.

– Disminución del número de años que el sujeto trabaja a turnos y limitación de edad. La Organización Internacional del Trabajo recomienda que a partir de los 40 años, el trabajo nocturno continuado sea voluntario. Se recomienda que los menores de 20 años y los mayores de 45 no trabajen en el turno de noche y, en caso de que lo hagan, no deben estar solos en ese turno.

– En el calendario de turnos se debe prever que cada empleado disponga de fines de semana libres de al menos dos días consecutivos. Siempre que sea posible, los empleados participarán en la planificación de los turnos.

– Las personas de tipología “vespertina” o trasnochadores se adaptan mejor al trabajo a turnos que los “matutinos” ya que tienen mayor facilidad para dormir durante el día.

– Reducir, en lo posible, la carga de trabajo en el turno de noche, intentando evitar tareas que supongan una elevada atención en la franja horaria entre las 3 y las 6 horas de la madrugada. Pueden introducirse “siestas nocturnas”, una tendencia reciente.

– Imprescindible una adecuada iluminación y ventilación del lugar de trabajo. Facilitar lugares para que los empleados puedan tomar comida caliente, o instalar microondas para que calienten su comida.

– Es importante facilitar las relaciones estables entre los empleados, favoreciendo equipos que roten conjuntamente, y procurar la participación de los trabajadores en la determinación de los equipos.

– Establecer un sistema de vigilancia médica con fines preventivos.

– También el empleado puede mitigar los efectos de los turnos cuidando su alimentación, evitando hábitos como tabaco, alcohol o abuso de café, prácticando algún ejercicio aeróbico y manteniendo rutinas en la medida de lo posible. Es esencial además, cuidar de las relaciones sociales y familiares.

– No hay que olvidar nunca que la biología del ser humano es diurna, y que el trabajo a turnos supedita la naturaleza humana a la organización del trabajo. A esta última le es exigible, entonces, todos los esfuerzos posibles para minimizar el impacto en la salud de los trabajadores.

 

Vía|  Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo

Más información| Introducción a la Cronobiología, Riesgos Laborales

Imagen| Clínica Aeromédica

Vídeo| YouTube: Turno de noche

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