Jurídico 


¿Cómo se regulan las vacaciones en el Derecho Laboral?

Nos encontramos en una época en la que la mayoría de los trabajadores disfrutan de las vacaciones anuales pero, ¿cuál es su configuración jurídica? En primer lugar, debemos tener en cuenta que su marco normativo se encuentra en el art. 40.2 de la Constitución Española y 38 del Estatuto de los Trabajadores, sin olvidar el art. 7 Directiva 2003/88/CEE y Convenio nº 132 OIT en el ámbito internacional.

Acudiendo al art. 38.1 ET vemos que las vacaciones se definen como anuales porque el trabajador adquirirá derecho a ellas tras un año de trabajo, y podrá disfrutarlas dentro del año siguiente. Al finalizar un contrato de trabajo, se procederá a la liquidación de las vacaciones, teniendo en cuenta que las del año anterior ya fueron disfrutadas y solo quedan las del año en curso. Si un trabajador no disfruta de las vacaciones, a raíz de su carácter anual perderá los días vacacionales que le corresponden, es decir caducará su ejercicio, pues estas no pueden acumularse a lo largo de los años siguientes. Sin embargo, podemos encontrar alguna excepción a esta regla en los supuestos donde el período vacacional coincide con la incapacidad del trabajador.

La concesión de las vacaciones es obligatoria, y por tanto no cabe su sustitución por una retribución económica, pero aquí también hay alguna excepción admitida por la doctrina judicial. Se trata de casos en los que el contrato de trabajo se extingue antes de que el trabajador hubiese disfrutado de sus vacaciones (ej. jubilación) o en los contratos de corta duración.

El periodo vacacional tiene carácter retribuido conforme al precepto antes señalado, pero ¿qué conceptos son incluidos en el cómputo? Para su determinación aplicamos el art. 7.1 Convenio nº 132 OIT, de acuerdo con el cual el trabajador percibirá durante las vacaciones la remuneración normal o media, en defecto del convenio colectivo que puede establecer una regla diferente. Si el convenio no prevé la remuneración de las vacaciones, incluimos en su cómputo todos los conceptos que hacen referencia a una jornada habitual de trabajo, excluyendo aquellos de carácter extraordinario, como pueden ser los pluses que se perciben ocasionalmente o los conceptos extrasalariales (ej. dietas).

El trabajador tiene derecho a un periodo de descanso

El trabajador tiene derecho a un periodo de descanso

La duración de las vacaciones es de treinta días naturales, si bien respetando este mínimo el convenio colectivo puede aumentar su número. Si la relación laboral es inferior a un año, como ocurre con los contratos de duración determinada, los días de vacaciones que corresponderán al trabajador serán proporcionales al tiempo trabajado (dos días y medio por cada mes). Con ello, el periodo vacacional se fijará de común acuerdo entre el empresario y el trabajador (art. 38.2 ET), pudiendo este último disfrutar de las vacaciones de forma continuada o fraccionada, siempre que la duración de una de las fracciones sea al menos de dos semanas laborales ininterrumpidas.

Finalmente, el empresario tiene la obligación de fijar el calendario de vacaciones (art. 38.3 ET) sin que sea necesaria su negociación con los trabajadores. Aun así, el trabajador tiene derecho a conocer las fechas de su disfrute con una antelación de dos meses, como mínimo, sin que la empresa pueda imponer a su trabajador una fecha de vacaciones fuera de ese plazo.

Ante el incumplimiento de lo previsto, la jurisdicción social prevé un procedimiento específico, sumario y preferente para resolver las controversias que surjan en torno al disfrute de las vacaciones, pues el tema de las vacaciones es objeto de frecuentes disputas entre empresarios y trabajadores.

Vía| Lecciones de Derecho del Trabajo. 6ª Edición. Mercader Uguina, Jesús. Editorial Tirant Lo Blanch, 2013

Imagen| Descanso

En QAH| ¿Qué sucede con las vacaciones cuando concurren con una incapacidad temporal?

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