Jurídico 


¿Cómo se crea un partido político?

Hemos asistido no hace mucho al ascenso de una nueva fuerza política que ha conseguido conquistar un amplio número de votantes y tener representación en el Parlamento Europeo. Antes de las elecciones europeas, Podemos no existía. ¿Qué hay que hacer para fundar un partido político? ¿Está al alcance de cualquier persona?

¿Cómo son los trámites para la creación de un partido político en España?

¿Cómo son los trámites para la creación de un partido político en España?

Para responder a estas preguntas, debemos acudir a la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos. La ley parte de que tanto la creación como la afiliación y pertenencia a un partido es siempre libre. Quienes creen un partido político tienen que ser personas físicas, mayores de edad, en el pleno ejercicio de sus derechos, no estando sujetos a condiciones legales para su ejercicio y sin que hayan sido penalmente condenados por delito de asociación ilícita o por alguno de los delitos graves previstos en los Títulos XXI a XXIV del Código Penal (delitos contra la Constitución, delitos contra el orden público, delitos de traición y contra la paz o la independencia del Estado y relativos a la Defensa Nacional; y delitos contra la Comunidad Internacional), con la salvedad de aquellos que han sido judicialmente rehabilitados.

Para que el nuevo partido adquiera personalidad jurídica, se debe inscribir en el Registro de Partidos Políticos, dependiente del Ministerio del Interior. Para ello, debe presentarse el acta fundacional suscrita por los promotores del partido, así como toda la documentación que acredite que se cumplen los requisitos previstos en la Ley. El contenido obligatorio del acta fundacional, que en todo caso deberá constar en documento público, incluye la identificación personal de los promotores, los integrantes de los órganos directivos provisionales, el domicilio, los estatutos y la denominación del partido. La Ley dota a la cuestión de la denominación del partido de una gran importancia, diciendo que no podrán incluir términos o expresiones que induzcan a error o confusión sobre su identidad, ni podrán ser contrarias a las leyes o derechos fundamentales de las personas. Tampoco podrá coincidir, asemejarse o identificarse, aun fonéticamente, con la de ningún otro partido previamente inscrito en el Registro o declarado ilegal, disuelto o suspendido por decisión judicial, con la identificación de personas físicas, o con la denominación de entidades preexistentes o marcas registradas.

La inscripción en el Registro de Partidos Políticos es obligatoria, y los promotores de aquellos partidos que no se hubiesen inscrito en el mismo responderán personal y solidariamente de las obligaciones contraídas con terceros, cuando hubieren manifestado actuar en el nombre del partido.

El trámite de inscripción se entenderá que se ha llevado a cabo transcurridos veinte días desde que se produjo la presentación de la documentación . No ocurrirá lo mismo si se suspende el plazo de veinte días, conforme establece el artículo 5, para la subsanación de defectos o para la remisión del expediente al Ministerio  Fiscal, hecho este último que se tiene lugar cuando el Ministerio del Interior considera que concurren indicios de ilítico penal.

Finalmente, además de dotar de personalidad jurídica al partido, la inscripción implica la publicidad de la constitución del partido y de sus estatutos, su vinculación a los poderes públicos y constituye garantía para los terceros que se relacionan con el partido como para sus propios miembros.

Vía| Ley Orgánica de Partidos Políticos

Imagen| Flickr

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