Economía y Empresa 


¿Cómo se arruinan los futbolistas?

“Ustedes son unos millonarios prematuros”. Esta es la frase que dedicó Marcelo Bielsa a sus pupilos del Athletic de Bilbao, después de una temporada fantástica, tras perder dos finales consecutivas por 3 goles a 0. Sus declaraciones surgieron fruto de la furia o la desesperación, pero al entrenador argentino no le faltaron motivos para argumentar estas palabras. ¿Por qué?

El fútbol, un negocio que maneja cantidades infames de dinero a nivel mundial, es un lugar propicio para la ruina de todos aquellos que no saben administrar bien su dinero. En España, los números de la Liga, abocada a ser una burbuja a punto de explotar , hablan por sí solos. De 23 equipos europeos que se encontraban en concurso de acreedores al inicio de este 2013, 22 eran españoles. Un negocio que depende principalmente de pagos de televisiones que en ocasiones se declaran en ruina, con presupuestos repartidos de forma desigual en tres bloques (el del Barcelona, el del Real Madrid, y el de los otros 18 equipos), entradas con precios que hacen que los estadios sean lugares desangelados cada fin de semana…. etc.

Sin embargo, los futbolistas, a nivel individual y a pesar de los peligros de la industria y las coyunturas económicas, siempre han gozado de sueldos desorbitados. En efecto, la cuenta corriente de un futbolista poco tiene de parecido con la de cualquier ciudadano de a pie. Aun así, son las estrellas las que, por pura estadística, tienen más posibilidades de acabar en números rojos.

Si bien el salario anual de un futbolista de Primera oscila entre el mínimo estipulado por la Liga, 150.000 euros anuales, como en el caso de equipos modestos como Elche o Rayo Vallecano, los honorarios de los jugadores de equipos pudientes pueden ascender hasta los 17 millones de Cristiano Ronaldo o los 16 millones de euros de Lionel Messi, al margen de los ingresos por publicidad que doblan estas cantidades.

Siembra y recogerás. El problema de los jugadores de fútbol profesional es que muchas veces  no saben qué plantar fuera de su campo. De hecho, en Europa el 50% de los jugadores acaba arruinado al de 2 años de agotar sus carreras deportivas, y 3 de cada 5 lo hacen pasado un lustro.

Las razones para que acaben en la ruina son de lo más variopintas. Algunos son mal asesorados sobre sus inversiones, muchos acaban en divorcios millonarios, los agentes y representantes firman comisiones muy por encima de lo estipulado, etc. Incluso, en algunos casos el dominio de las finanzas es tan bajo que ni siquiera el propio futbolista sabe abrir una cuenta corriente.

“He gastado mucho dinero en mujeres, alcohol y coches. El resto lo he despilfarrado” (George Best)

Con todo esto, otra de las cifras más significativas es la que nos ofrece la Fundación XPro; el 70% de las inversiones de los futbolistas fracasan. Esto significa que millones de euros acaban en la basura por falta de suerte, pero sobre todo, de sensatez.

Actualmente, un gran número de los futbolistas que juegan en España apuesta por inversiones destinadas a la hostelería. A lo largo de la última década, sin embargo, lo más habitual era apostar por el tan especulado mercado inmobiliario. Junto con Iker Casillas, ex-jugadores del Real Madrid como Raúl, Michel Salgado o Fernando Hierro, además de Valery Karpin, ex del Celta, Santiago Cañizares, ex del Valencia, o Lionel Messi, del Barcelona,  podrían perfectamente optar a ganar la copa de peores inversores de la década.

En el caso de los jugadores blancos, todos ellos disponen de activos en forma de parcelas o viviendas a lo largo de la geografía española que han visto pérdidas de hasta el 80% en los últimos años, como en el caso de Raúl. También la empresa de Karpin, dedicada a la compraventa de fincas rústicas y urbanas, se encuentra en una dramática situación financiera después de haber realizado inversiones de 50 millones de euros en zonas como la parte histórica de Vigo.

Ni siquiera el considerado mejor jugador del mundo de la actualidad, Leo Messi, es capaz de brillar también en los terrenos edificables. Con millonarias ampliaciones de capital, las empresas de la construcción que registra junto con su padre , y que sorprendentemente vieron la luz un año después del estallido inmobiliario, se encuentran endeudadas. Con sede en España y Argentina, esta actividad tan solo fue capaz de generar 1.971 euros de beneficio después de los descuentos fiscales en 2011. Muy lejos de los 30 millones de euros que se embolsa conjuntamente por publicidad y por jugar a fútbol. Sin duda, lo que mejor sabe hacer.

Aunque alejado del mundo del ladrillo, el madridista Álvaro Arbeloa tampoco se encontraría entre los aclamados titulares de la prensa económica pues apostó , entre otras, por una agencia de viajes privados por Internet que tardó 2 años en echar el cierre.

Por otra parte, jugadores como Cristiano Ronaldo, Gerard Piqué o Juan Mata, del Chelsea, han decidido apostar por startups vinculadas al mundo de la tecnología y las redes sociales, con mejores resultados que los anteriores.

A  la espera de ver como diversifican los riesgos las actuales fortunas, solo queda ver si “ganarse la vida haciendo lo que más les gusta” es aplicable una vez que cuelgan las botas. Desde aquí, la mayor de las suertes en sus aventuras empresariales. Si tropiezan en alguna de ellas, que tengan presente que de los errores se aprende y que lo pasado ya no importa. Lo importante es pensar siempre en el próximo partido.

 

Vía| El Confidencial

Imagen| The Guardian

En QAH| La tributación de los eurocampeones ¿Qué privilegios tienen los clubes de fútbol con Hacienda?, ¿Qué son las Sociedades Anónimas Deportivas, SAD?

RELACIONADOS