Economía y Empresa 


¿Cómo medir la calidad en la cuenta de resultados?

El resultado del ejercicio es uno de los parámetros más relevantes de la información financiera de la empresa. En base a esta cifra se tributa, se retribuye al accionariado, se atraen inversiones, se bonifica a la gerencia…en definitiva, se genera una imagen  en base a la cual se toman decisiones de mucha importancia y repercusión.

Generalmente, cualquiera que no se dedique al análisis o que sencillamente no posea unos determinados conocimientos al respecto, puede asimilar el resultado ofrecido por una empresa en sus cuentas como válido para la toma de decisiones.

No obstante, aunque dichas cuentas se basan para su elaboración en unos principios que tratan de garantizar la fidelidad de la imagen que proyectan, e incluso se auditen, se prestan a posibles “retoques” por parte de quien las elabora (no olvidemos que en ciertos aspectos de la presentación de la  información financiera  la normativa contable permite algunos grados de libertad).

¿Cómo saber si hay calidad en la cifra de resultados?

Hasta la entrada en vigor del nuevo Plan General de Contabilidad existían en la normativa contable española más de 50 tipos de operaciones que podían reflejarse de formas diferentes según el criterio que se escogiera o las estimaciones que se realizaran

Para ver si realmente la cifra de resultados presentada por una empresa en sus cuentas es aceptable y tomar las decisiones adecuadas, podemos tomar  dos medidas  básicas que nos permiten detectar si  ha existido una gestión enfocada a determinar dicho resultado, y no otro, de manera deliberada (principalmente a través de los ajustes por devengo).

1.Utilización de los siguientes indicadores:

     a) (Beneficio Neto-Flujo de Efectivo de Explotación)/Activo total

    b) Flujo de Efectivo de Explotación/Beneficio Neto

El primero de ellos debe ser próximo a 0 y el segundo a 1. Ésto implicaría que no habría mucha distancia entre el resultado del ejercicio y el flujo de efectivo de explotación. Cabe aquí indicar que se toma como referencia éste último  por ser un parámetro no modificable por el criterio del gestor e indica el resultado de los cobros y pagos generados por la explotación en el ejercicio.

2.Comparación sectorial y evolución histórica de los indicadores.

Esta comparación tiene sentido siempre y cuando la política de circulante de la empresa esté en consonancia con el sector, ya que de lo contrario los ratios anteriores no serían comparables con la media del sectorial por existir una relación distinta entre los parámetros que los componen. Por otro lado, los indicadores han de  presentar constancia en el tiempo.

Si de manera injustificada no se cumple la cercanía de los ratios a los valores indicados en el apartado 1), y la tendencia es la de alejarse de los del sector y ser cambiantes respecto a sí mismos en el tiempo, podemos concluir que estamos ante una cifra de resultados gestionada deliberadamente. En tal situación tendremos que actuar con cautela y tomar nuestras decisiones siendo conocedores de ello, depurando la información mediante los distintos mecanismos existentes para obtener los datos que realmente nos conciernan según el caso.

 

Vía | Fuente propia,  Spanish accounting review, Propuestas para combatir la contabilidad creativa (Oriol Amat Salas, Ester Oliveras. Universia Business Review).

Imagen|La contable , Biz-Tec.

En QAH| ¿Puede una empresa dominante atar a sus clientes? Primas de fidelidad, ¿Qué es la auditoría?

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