Economía y Empresa, Finanzas 


¿Cómo puede el avalista reclamar el dinero al deudor?

En la actual situación económica, es fácil que un banco no conceda un préstamo hipotecario a una persona que no presente un avalista. Se trata de un requisito peligroso para el prestatario, ya que no solo compromete su patrimonio personal presente y futuro, sino también el de la persona que le ha avalado que, normalmente, es alguien de su familia o de su entorno más cercano.

En cualquier caso, es una situación muy comprometida para el avalista. Si nuestros propios hijos nos piden ayuda, ¿cómo no íbamos a prestársela, aún a riesgo de perder nuestra propia casa? ¿O por qué no íbamos a ayudar a ese amigo que parecía tan solvente y que tanto ha hecho por nosotros? En muchas ocasiones, esta muestra de generosidad y altruismo acaba en tragedia por una situación inesperada, como la pérdida de un trabajo que parecía seguro.

Si esto ocurre, la persona que presenta el aval se tendrá que hacer cargo de la deuda, tal y como se comprometió con la firma del contrato, hasta el punto que, en caso de no poder afrontarla, podría verse expuesto al embargo de sus bienes. Una penosa situación que, finalmente, acaba por saldar la deuda del avalado, pero después de mucho esfuerzo, sufrimiento y la posible pérdida de amistades o familiares por el camino. Ante estas circunstancias, ¿podría el avalista reclamarle el dinero al deudor? Desde el portal financiero busconomico.com nos cuentan las posibilidades que existen.

Mecanismos para reclamar las deudas pendientes si eres avalista

Avalista deudorEn primer lugar, hay que tener en cuenta que el aval regula las relaciones entre el avalista y el banco, pero no dice nada de los compromisos que se adquieran entre avalista y deudor. Es decir, la firma de un aval no nos otorga ningún tipo de derecho sobre lo que haga el deudor con su deuda. Hemos firmado y estamos comprometidos a lo que le pase al deudor, simple y llanamente.

En general, no existe ningún mecanismo que proteja al avalista cuando el deudor deja de pagar su préstamo, al menos directamente. No obstante, el avalista puede llevar a cabo alguna acción para paliar, en la medida de sus posibilidades, el daño hecho por el impago del prestatario:

  • Firmar un contra aval o contragarantía: se trata de un documento firmado ante notario en el mismo día de la firma del aval del préstamo que certifica que el avalista puede reclamar el pago al deudor de la cantidad que haya tenido que abonar por culpa del incumplimiento del contrato. De este modo, el avalista quedaría totalmente protegido desde el punto de vista legal en caso de querer reclamar su dinero.
  • Avalar solo una parte de la deuda, por ejemplo, el 60%. Este mecanismo impedirá que el avalista tenga que cargar con una deuda de por vida que ni siquiera él ha generado. En cualquier caso, al igual que el contra aval, tiene que hacerlo en el mismo día de contrato por escrito.
  • Ir a juicio: en ciertos casos en los que es posible demostrar que el deudor no quiere hacer frente a la deuda que mantiene con el avalista, es factible llevarle ante los tribunales para que sean éstos quienes dictaminen si efectivamente está escurriendo el bulto y, por tanto, si debe pagar esa deuda. Todo ello, con independencia de si se ha firmado o no un contra aval o una contragarantía.

En cualquier caso, antes de prestar un aval a alguien, debemos saber si es una persona seria y responsable pero, sobre todo, solvente. De otra forma, estamos comprometiendo todo nuestro patrimonio presente y futuro de forma innecesaria que, salvo una emergencia, no tiene justificación.

Via | Busconómico

Imagen | Pixabay

En QAH | La defensa del avalista en su condición de consumidor

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