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¿Cómo protege la Unión a sus consumidores? (II): marco general y prioridades

Política comunitaria de protección de los consumidores

Política comunitaria de protección de los consumidores

En la entrada anterior de la presente serie, hablábamos sobre la necesidad de una política europea de protección de los consumidores (su origen y su fundamento). Hoy vamos a presentar brevemente los instrumentos mediante los que se organiza la estructura básica de dicha política, así como algunas de sus principales ramas.

El marco general y las prioridades de la PPC son definidos por las instituciones comunitarias en una estrategia de acción y un programa de financiación. La primera es una comunicación elaborada por la Comisión Europea (desde su Dirección General de Salud y Consumidores)  y dirigida al resto de instituciones, en la que se establece un nivel equivalente de seguridad y protección en toda la UE. La última estrategia corresponde al período comprendido entre 2007 y 2013, y surge en el contexto de la última ampliación europea (Bulgaria y Rumanía), con el objetivo implícito de integrar mejor los 27 mercados interiores nacionales y mejorar las condiciones de sus casi 500 millones de habitantes. Entre sus ámbitos de actuación prioritarios, se encuentra la mejora de los mecanismos extrajudiciales de resolución de conflictos (de ahí la reciente aprobación de la Directiva de Resolución Alternativa de Conflictos), la vigilancia de los mercados de consumo y de las políticas nacionales, y la cofinanciación por la Comisión de acciones destinadas a mejorar el acceso de los consumidores a la información.

En cuanto al programa de acción, también relativo al período 2007/2013, se trata de una decisión elaborada por el Parlamento y el Consejo en la que se fija la dotación financiera (158,6 millones de euros) de la UE para esta política. Las contribuciones financieras pueden ir destinadas a cualquier tipo de organismo, siempre que no tenga fines lucrativos y que le sean otorgadas dentro de procedimientos transparentes por parte del Estado miembro.

A partir de este marco general, la PPC se articula en cuatro sectores diferenciados, cuya legislación se desarrolla mayoritariamente en forma de Directivas. Ello implica que los objetivos indicados por Europa han de ser trasladados por los Estados miembros a cada una de sus legislaciones nacionales y siempre en un período obligatorio de transposición. Los cuatro sectores citados son la Información (redes de información, publicidad y prácticas engañosas), la Seguridad (salud y calidad de los productos y servicios) y Protección de los intereses económicos y jurídicos de los consumidores (representación, litigios, indemnizaciones, comercio electrónico, etc.), así como las reglas sobre Etiquetado y embalaje de los productos.

Hasta aquí, los rasgos básicos de la política de protección de los consumidores.  Como vemos, la PPC es una de las más fructíferas en cuanto a legislación, constando cada una de las ramas enunciadas de cientos de directivas que regulan las especificidades de todos los sectores y productos de consumo. Estas características la convierten en un campo complejo y poco accesible, pero puede que sean, a la par, intrínsecas a una materia tan sensible como es la de los consumidores en una organización regional cuyo pilar principal es el mercado interior.

Vía| Europa, Eur-lex

Más información| DG Sanidad y Consumidores, Centro Europeo del Consumidor

Imagen| Consumidores

En QAH| ¿Cómo protege la Unión a sus consumidores? (I): la necesidad de una política de protección comunitaria,

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