Derecho Internacional, Jurídico 


¿Cómo protege la UE a sus consumidores? (I): la necesidad de una Política de protección comunitaria

Consumidores

La protección de los consumidores europeos

En su sentencia del pasado 14 de marzo, el Tribunal de Justicia de la UE declaraba que la normativa procesal española y, en concreto, los artículos de la Ley de Enjuiciamiento Civil relativos al procedimiento de ejecución de hipotecas, menoscaban la protección de los consumidores que pretende brindar la Directiva sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores. Apenas dos días antes, el pleno del Parlamento Europeo aprobaba dos nuevas legislaciones dirigidas a garantizar que los consumidores de la Unión tengan acceso a una mediación rápida, barata e imparcial en la resolución de litigios derivados, fundamentalmente, de la contratación transfronteriza y por Internet.

Éstas y otras noticias (recuérdese la crisis alimentaria que tuvo lugar a principios de febrero en relación con la carne de caballo fraudulentamente etiquetada) ponen de manifiesto la actualidad y relevancia que la protección de los consumidores tiene en el ámbito europeo y, por ende, en las legislaciones y políticas de sus Estados Miembros. En esta serie analizaremos las bases jurídicas de la política de protección de los consumidores (PPC) a nivel comunitario, así como el marco general y la legislación en algunos de sus sectores específicos. Esta primera entrada tiene pues, como objeto conocer los fundamentos sobre los que se justifica la armonización de las legislaciones nacionales en la materia.

Los Tratados constitutivos no contemplaban la protección de los consumidores como una de las políticas comunitarias y sólo mencionaban al consumidor con carácter incidental en algunas de sus disposiciones. La omisión era coherente con el sistema de economía de mercado que pretendían hacer resurgir dichos Tratados, en el que el consumidor era valorado como equivalente al factor de la compra de bienes y servicios. Existía una predisposición a creer que el propio mecanismo del mercado, incluyendo la puesta en marcha de las libertades fundamentales, la libre competencia y las políticas comunitarias, brindarían la protección necesaria, a través de una mayor oferta a los precios más competitivos.

Es a partir de los setenta cuando las instituciones comunitarias comienzan a tomar en consideración a este colectivo general y, actualmente, la protección de los consumidores aparece en el Tratado de Funcionamiento de la UE como una de las políticas de la UE, la cual contribuirá a “proteger la salud, la seguridad y los intereses económicos de los consumidores, así como a promover su derecho a la información, a la educación y a organizarse para salvaguardar sus intereses” (art. 169). Se establece que la medida para alcanzar dichos objetivos es la aproximación de las legislaciones de los Estados Miembros dirigida al establecimiento y funcionamiento del mercado interior.

Se pone así de manifiesto cuál es la justificación de la PPC: la confianza de los consumidores europeos en las operaciones transfronterizas permite el desarrollo de una economía efectiva e integrada y la consecución del objetivo último de la Unión, es decir, el mercado interior. De esta manera surge la competencia europea para legislar en materia de consumidores, contribuyendo a crear un estándar mínimo y permitiendo que los Estados mantengan o establezcan medidas de más protección.

En la próxima entrada de esta serie, analizaremos el marco político y financiero, integrado por los programas de acción y las estrategias en materia de consumidores.

Vía| Europa, Eur-lex

Más información| Legaltoday, El Mundo

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En QAH| ¿Qué ha dicho el TJUE sobre la normativa hipotecaria española? (I), Luxemburgo dice NO  a los desahucios

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