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¿Cómo procesa el Sistema Nervioso la información sensorial?

¿Cómo procesa el Sistema Nervioso la información sensorial?

Querido lector, al ver este artículo y su título, ha decidido mediante una serie de procesos mentales tomar la decisión de leerlo. Ha recibido un estímulo que tiene una posterior respuesta, que en este caso ha sido seguir leyendo y disfrutar de su contenido. Bien pues, entremos en contexto. Imagine que cierra los ojos por un instante y que todo aquello que conocía desaparece, toda la información que ha adquirido a lo largo de los años se ha borrado de su memoria, nunca lo ha visto ni sentido. Ahora, si de repente escuchara la palabra “mesa”, realmente no sabría su forma ni su color, ni una serie de características que le conciernen. Lo cierto es, que lo que usted ve, lo que usted percibe, es un invento. Y ante estas premisas, era necesario explicarle de una manera informal, lo que nuestro Sistema Nervioso es capaz de hacer, tomando como referencia los numerosos estudios al respecto y trasmitiéndoselo de una manera más didáctica y amena.

¿Existen los colores? ¿Los sabores? ¿Y los sonidos? Desde luego que existen, pero con un pequeño matiz,  nuestro encéfalo los construye. Y se preguntarán seguramente cómo, lo cierto es, permítanme decirles, que el asunto no es fácil. Lo que existe ahí fuera es radiación electromagnética, moléculas, ondas de aire. Nuestro mundo es una gran invención hecha por una máquina perfecta que ha decidido recrearlo virtualmente, gracias a la información que recibimos de los sentidos, a lo que tenemos almacenado en nuestra memoria y a esa “pizquita” de imaginación por parte del encéfalo. Es decir, lo que percibimos no es un reflejo de lo que nos entra por los sentidos, sino que es una construcción activa en la que nuestras neuronas muy sabias deciden, con toda su buena voluntad, incluir algunas dosis de creatividad.

El sistema visual, bastante conocido y estudiado, es el mejor ejemplo para explicar el fenómeno. Lo que nosotros vemos por nuestros ojos, es nítido, percibiendo así todas sus características. No existen imperfecciones o huecos en blanco, todo está perfectamente en su sitio, todo está perfectamente ordenado. Sin embargo, la realidad es que nuestra retina es incompleta, debido a que presenta una zona que carece de receptores, por lo tanto, ¿ya no es todo tan nítido y completo, no? El punto ciego de la retina, le hace honor a su mismo nombre, y él es el culpable de que esto sea así, siendo ocupado por un manojo de axones denominados nervio óptico, los cuales tienen como destino nuestro encéfalo. Entonces la cuestión es: ¿por qué no vemos dos manchones en ese punto ciego, uno por cada ojo?, ¿cómo hace el encéfalo entonces? La respuesta ideal sería explicar una teoría asombrosa y compleja, pero lo cierto es que… ¡se la inventa! Pero lo hace con mucho fundamento y no de cualquier manera, puesto que tiene como guía las imágenes próximas.

Pero la creatividad del sistema visual no tiene límites. Ocurre en muchos otros aspectos de la formación de imágenes, creando figuras completas dónde solo hay atisbos y modifica los colores a su gusto. Del mismo modo, nuestro Sistema Nervioso también crea la ilusión de que la imagen que percibimos es continua en el tiempo, cuando lo cierto es que esto no es así, ya que cuando parpadeamos o realizamos movimientos rápidos con los ojos, la llegada de información se interrumpe. Nuestro encéfalo, decide eliminar esa información para que tengamos una imagen estable y continua de nuestro mundo.

Pero el fenómeno no ocurre exclusivamente en el sistema visual. Cuando recibimos información a partir de otros sentidos, también ocurre lo mismo. En el sistema auditivo los sonidos que percibimos no siempre se corresponden con la frecuencia con la que son emitidos, la responsabilidad de esto es toda de nuestras neuronas, porque han decidido darle ese “toque personal”. Los sabores de los alimentos también están, en parte, determinados por expectativas y juicios. Incluso con el tacto, las neuronas también muestran su creatividad.

Finalmente la pregunta que nos hacemos es: ¿Por qué le gusta tanto al Sistema Nervioso Central rellenar huecos, inventar formas, modificar sonidos? Bueno, nuestro Sistema ha evolucionado hasta tal punto que quiere ofrecernos un mundo coherente, que tenga sentido, y en su función, necesita esa “pizca” de creatividad. No existen los borrones, ni las discontinuidades en las formas, ni errores al azar, ni objetos fuera de lugar. Si vemos una parte de una mesa, fácilmente podremos imaginarnos la parte restante. El Sistema Nervioso ha alcanzado una eficiencia y especialización tan grande, que es capaz de reconstruir aquella información que nos llega parcialmente. Esto es una gran noticia para nosotros, quiere decir que nunca nos quedaremos “a medias”. Sin embargo indica el alto grado de invención y creación que hay en todo lo que percibimos. La bueno es que nosotros no somos conscientes de nada. Lo que ocurre a veces, es que nuestro encéfalo tiende a ser demasiado “creativo” y el resultado pueden ser pequeños errores en forma de percepciones poco fieles a la realidad externa, como las ilusiones ópticas, que no son más que el precio que hay que pagar por disponer de una máquina con una imaginación de límites infinitos.

 

Vía| Xurxo Mariño. (2012). Neurociencia para Julia. Navarra: Laetoli.

Imagen| Percepción sensorial, Punto ciego.

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