Economía y Empresa, Finanzas 


¿Cómo mejorar tu economía doméstica? Productos de ahorro

Después de un tiempo y más en estas fechas que ha pasado la temida “cuesta de enero”, me gustaría retomar el valor de tener una adecuada planificación y control de la economía doméstica.

DineroEn anteriores artículos hemos aprendido a hacer un presupuesto y a clasificar nuestros gastos con el fin de priorizar en los mismos y a saber cuáles son nuestros “estados financieros“.

Hoy me gustaría hablar de los distintos productos de ahorro en función de la situación, capacidad y necesidad de cada persona y es que cada familia es un mundo, y cuando acudimos a las entidades financieras o aseguradoras que nos ofrecen productos de ahorro, tenemos una multitud de productos y en muchas ocasiones no sabemos aprovechar bien.

Hay que diferenciar principalmente 2 grandes grupos de personas, aquellos que parten con un cierto patrimonio o capital ahorrado y aquellos que no tienen en estos momentos ningún tipo de ahorro.

– Si ya disponemos de un cierto patrimonio, debemos de tener en cuenta que nuestras necesidades son dobles, por un lado de ahorro (para aumentar nuestro capital) y por otra de inversión (para obtener rentabilidad de lo que ya disponemos).

– Si no disponemos de ese patrimonio, debemos de poco a poco crearlo, para esto debemos diferenciar dos tipos de familias o personas, aquellos que tienen un habito de ahorro y los que no tienen dicho habito.

Como el objetivo es hablar de productos de ahorro, vamos a diferenciar pues a los que tienen hábito de ahorro de los que no.

Aquellas personas que dispongan de un habito de ahorro, su principal objetivo debe de ser obtener una cierta rentabilidad a ese ahorro periódico hasta que este pueda ser incluido en un “paquete” de inversión (aproximadamente 3.000  o 6.000 €), o si ya disponen del mismo que cuando finalice su anterior inversión agregarlo a esta (1 o 4 años). Sin lugar a dudas para este tipo de personas, una cuenta de ahorro remunerada siempre separada de su cuenta corriente donde tiene sus recibos domiciliados o sus tarjetas para que no interfiera en las mismas, estas cuentas de ahorro están disponibles en casi todas las entidades y en la actualidad suelen rentar entorno al 1%, lo cual no es mucho pero hay que tener en cuenta es algo temporal.

Para las personas sin hábito de ahorro, el tema se complica, es necesario elegir un plan de ahorro que nos “obligue” a realizar ese ahorro, estos productos pueden ser distintos en función de nuestro objetivo, (Jubilación, Adquisición de vivienda o ahorro para un futuro).

Si nuestro objetivo es la Jubilación, los dos productos más recomendados son Planes de Jubilación o Planes de pensiones (estos únicamente para personas que necesiten llevar  acabo una fuerte desgravación fiscal en su I.R.P.F). Estos planes están orientados a la edad de jubilación y nos permiten realizar un ahorro sistemático hasta esa fecha, se suelen cargar como un recibo más en nuestra cuenta mes a mes.

Si nuestro objetivo es un ahorro temporal para ir adquiriendo ese patrimonio y no tenemos el hábito de ahorro, un Plan Individual de Ahorro Sistematico (PIAS) con horizonte temporal mínimo de 10 años (pero disponibilidad en caso de necesidad aunque con penalización) puede ser la mejor opción.

Cada persona y familia es distinta y se deben analizar las situaciones por individual, en próximos artículos llevaremos a cabo un mayor análisis.

¿Eres ahorrador?¿Has contratado algún producto de estos?¿Cuál y porqué?

Más Información| Fomentar el ahorro en los niños, Hacer posibles sus sueños a través del ahorro y la inversión

En QAH| Economía Doméstica I, Economía Doméstica II, Economía Doméstica III, ¿Qué es un plan de pensiones y que un plan de jubilación?,  ¿Qué preguntas ha de hacerse antes de invertir?

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